- Oh por dios... - miro perpleja aquel cuerpo femenino sin cabeza postrado en el suelo, con los sesos esparcidos cercanos a el.
Observo a su amigo, el cual miraba fijamente aquella escena sin decir nada, con ojos humedos sin soltar lagrima, con la vista perdida. Se acerco a el y se arrodillo a su lado, le acaricio el rostro pero el no reacciono ante aquel gesto.
- ¿Ian?... - se le quebro la voz - despierta, pequeñito - poso su mano en la cabeza de este - reacciona...
Ian cerro los ojos fuertemente y los volvio a abrir. Se levanto y salio de aquella habitacion sin decir palabra. Se cruzo con Joker, el cual le hizo un gesto de que se acercara, pero siguio su camino sin decir nada.
-Andrew, despierta de una vez, tienes que ir a clases.
Su madre salio de la habitacion. Se desperezo y se sento en la cama. Se quito la ropa.
Ya era hora de que despiertes
- Ahora no Mery, ahora no.
Salio de la pieza y se dirigio hacia la cocina. Tomo aquellas tostadas con leche de siempre y subio al coche. Por alguna razon, siempre habia ido solo con su padre o con su madre en el coche, jamas iban juntos. Aun asi, el iba atras, puesto que no gustaba de ir con ellos, y menos de intentar entablar una conversacion con aquellos seres que a pesar de haberle dado la vida, eran extraños para el.
El coche salio del garage. Llovia mucho. Dia nublado y hermoso segun Andrew, aunque su padre comenzo a blasfemar por como terminaria el coche aquel dia. Miro por la ventana y vio como caia la lluvia. Amaba esos dias, en los que no habia nadie en la calle, asi fuesen las 7:30 de la mañana, hora en la que todos se movilizan en Sidney.
El dia se veia tan vacio... En verdad era extraño que hubiese tan poca gente, pero poco le importaban los demas. Desde que ella murio, lo unico que le importaba era el mismo, lo demas le eran asuntos totalmente irrelevantes.
¿Piensas seguir asi siempre, sin que nadie sepa la verdad?
Miro hacia el asiento de su lado, del cual provenia la voz. No dijo nada. Giro nuevamente a mirar a la ventana.
¡Oh, claro! Tu padre... el no lo entenderia. Nadie... ¿verdad?... Andrew, Andrew... Solo tu sabes la verdad, ¿por que no la dices?, eres un cobarde, y el juicio final te hara pagar por esto.
El coche se detuvo. Salio del mismo sin dirigirle palabra a su padre, y camino debajo de la lluvia. Vio que los conserjes empezaban a cerrar las puertas y debia correr. Miro hacia atras, el ya se habia ido. Dio media vuelta y se dirigio hacia el parque en frente del recinto. Se echo en una banca boca abajo y se recosto sobre su mochila.
Sentia como el agua penetraba cada uno de sus huesos. Estaba fria. Pescaria una gripe, pero le daba igual, deseaba estar ahi. Cerro los ojos e intento olvidar todo, aquellas palabras, todo.
Andrew, vamos, no me ignores, ahora si podemos hablar
Aquella voz comenzo a reir como una niña juguetona, como si todo fuera una broma.
- ¿Por que no me dejas tranquilo? - viro el rostro hacia el lado contrario del cual provenia la voz.
Porque te necesitamos, ¿recuerdas?... o, ¿acaso no quieres volver a verla?
Se mantuvo tendido en aquella posicion, y su cuerpo se relajo.
- Dejame tranquilo - dijo, a lo cual la voz se desvanecio.
Miro a su alrededor. Todo era tan desagradable... Odiaba aquel lugar, queria volver a donde ella sabia que pertenecia. Se entristecio al ver aquel lugar. Queria verlo... queria volver a su lado, no entendia porque tenia que estar ahi, ni por que el no podia estar con ella.