Huevos Revueltos
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Summary: Quería empezar de nuevo, pero acabó donde empezó
Autora: risita-chan
Advertencia: Esta historia es AU y contiene ooc
Disclaimer: Naruto® es propiedad de Masashi Kishimoto y por lo tanto no me pertenece, en cambio, esta historia y los ambientes creados son toditos míos.
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“Cuando un corazón nace, una mente muere”
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Era el día de la boda, poco a poco la pequeña iglesia se fue llenando. Habían un sinfín de invitados a la ceremonia: amigos, parientes, conocidos, extraños. La novia no había pegado un ojo en toda la noche, había llorado, sus ojos estaban hinchados, su cara demacrada. En cambio, el novio había dormido de más, paso la noche cobijado por unos tiernos brazos, al despertar estaba ajeno a cualquier situación.
Se cambió, sólo unos pantalones y un suéter, su cabello lo acomodó, se maquilló un poco, no quería que notaran que había llorado. Se cambió, un fino traje con una rosa blanca en el bolsillo del saco, unos zapatos lustrados, un peinado decente, no quería que se dieran cuenta de su gran hazaña.
Una limosina la recogió, el chofer quedó asombrado cuando vio que el largo vestido blanco no estaba presente, en su lugar había quedado una frágil niña. A él lo recogió un auto negro, el chofer envidiaba una y otra vez al chico.
- No está usted preparada para casarse señorita, es muy joven – dijo el chofer
- Tiene razón señor, pero independientemente de la edad, hay razones más fuertes para abandonar tus sueños – agregó la chica
- ¿Ha llorado verdad? – cuestionó al parar en los ojos de la muchacha
- Mucho señor – agachó la mirada
- Es usted muy fuerte niña – el señor tenía una mirada de compasión
- Débil señor, débil – sollozó, mientras la limosina se paraba en un semáforo
- Su novia debe de ser muy linda – decía un muchacho
- Efectivamente, es la mujer más hermosa del mundo – agregaba otro
- Que afortunado es usted, tiene todo: un auto, una casa, dinero, una linda novia – inquiría
- No te confíes – dijo meditando
- ¿La ama mucho? - cuestionó
- Mira al frente – cambió de tema el rubio
Dolor. El dolor es una experiencia emocional (subjetiva) y sensorial (objetiva), generalmente desagradable, que pueden experimentar todos aquellos seres vivos que disponen de un sistema nervioso. Generalmente los conceptos de dolor y placer son opuestos, se supone que si hay placer no puede haber dolor y viceversa. Pero también es sabido que en situaciones alteradas se puede llegar a sentir placer haciendo daño a otra persona (sadismo), u obtener placer al sentir dolor (masoquismo).
Ambos eran masoquistas. Él por no dejarla y ella por aguantarlo. Naruto llegó a la iglesia, donde la mayoría de sus invitados esperaban. Ahora sólo faltaba que llegara Sakura para iniciar la carrera, esa que según él no tenía retorno.
Sakura hizo una parada. Llevaba una caja en las manos. Tocó la puerta, salió una mujer, la pelirrosa le entrego la caja mientras suspiraba un “no puedo hacerlo”. Se retiró y abordó la limosina.
Las personas comenzaban a desesperarse. Uno que otro cuestionaba al novio, la mayoría a la madre. Los alardeos se hicieron presentes. El sacerdote acudió a silenciarlos. Se calmaron cuando vieron la limosina, pero más susurros se aparecieron cuando la novia bajo desarreglada.
- Necesito hablar contigo – Sakura se dirigió a Naruto, mismo que enmudeció – ven conmigo – lo jaló hacía el jardín de la Iglesia
- ¿Qué pasa, dónde quedo tu vestido? – preguntó desesperado, la chica sólo permanecía quieta tratando de generar las palabras
- Mi vestido se quedó en la cama que ayer usaste – susurró – No hace falta que me expliques nada, te entiendo. Me convertí en un peso demasiado grande para ti, no soy lo suficiente, no te merezco
- ¿De que hablas?
- Hablo de lo que hacías ayer en nuestra casa, en nuestra cama con mi mejor amiga – el chico tragó saliva mientras la chica trataba de no llorar – No digas nada, nadie me lo dijo, yo los vi. Desnudos en esa cama los dos dormían placenteramente
- No te confundas Sakura
- Descuida Naruto, no quiero explicaciones, ya te lo dije. Sólo quiero que me respondas una pregunta
- Hazla, ya nada hay que perder
- ¿Por qué lo hiciste el día de la boda? Lo hubieras hecho hace dos meses, hace dos semanas ¿por qué precisamente hoy? – las lágrimas aparecieron
- No llores – se acercó a ella con la intención de tocarla
- ¡Aléjate de mí! ¡Sólo quiero que me respondas esa maldita pregunta! – Gritó – ¿no te fui suficiente, no me entregue demasiado? ¡Dime! ¡Deja de tratar de arreglar las cosas porque nada vas a lograr!
- No es eso, es que la vida es así. Un día me sentía atraído por ti y al otro día por ella
- ¿Y entonces por qué no me lo dijiste? ¿Esperabas que siguiera engañada como hasta ahora?
- No te lo dije porque tenía miedo
- ¿Miedo a qué?
- Miedo a perderte, algo me decía que estaba entrando a un juego peligroso. Me resistí mil veces a ella, pero ese día…
- Se te pasaron las copas y olvidaste que un día juraste jamás hacerme daño
- Si – bajó la cabeza – perdóname
- No me pidas eso. Ayer soñaba con casarme contigo, hoy no te quiero ver – lloró – no te vayas de aquí, alguien te está esperando, yo trataré de olvidarte
- No hagas eso chiquita
- No me digas así, me hace daño, te amo demasiado para ver como ella cumple sus sueños y yo me quedó aquí sentada, sola como siempre – limpió sus ojos – se feliz niño
- ¿Qué te pasa? Tú no eres así, tú no te rindes tan fácilmente. Yo te amo, ve a casa, arréglate y cásate conmigo
- No puedo Naruto, no digas que me amas porque eso se te olvido. Sabes bien que yo no perdono las traiciones y lo que tú me hiciste no tiene perdón
- Anda Sakura, hazlo, es una promesa
- Una promesa que consistía en ser felices, no serás feliz conmigo mientras quieras a otra, entra a la Iglesia y vive tu vida
- No te vayas chiquita – la detuvo con la mano
- Suéltame – deshizo el agarre – No preguntes por mí porque me iré lejos, adiós chiquito – lo besó e instantáneamente corrió a la limosina
Sakura abordó el auto e hizo una señal al chofer, mientras lloraba amargamente por haber cedido sus sueños. Naruto miraba desolado la imagen mientras el llanto se hacia presente: su novia de años lo había dejado plantado.
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“Y todo por una linda mujer”-
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El chico resignado se dirigía a comunicar lo sucedido a los invitados. Pero la marcha nupcial llamó su atención, se suponía que Sakura lo había abandonado, una silueta de mujer envuelta en un vestido blanco caminaba por el altar. El sacerdote le llamó la atención y le pidió que se colocara en su lugar. La gente sonreía.
Aplausos comenzaron a inundar la casa de Dios, manos llenas de deseos caminaban por un largo tramo, la mente de esa mujer no cabía en ningún lado. Su más anhelado sueño estaba por cumplirse.
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“Confía siempre en quién te diga siempre la verdad”-
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La mujer llegó a su lugar, mientras en su rostro se dibujaba una sonrisa. El chico no se ubicaba ¿Quién era la que suplía a su novia? La incógnita se resolvió cuando ella le tomó la mano, conocía ese calor, lo había sentido muchas veces. Agradeció en la mente a Sakura, con ésta le debía muchas.
Naruto amaba a Sakura, pero decidió llevar su vida a otros lugares. El era un chico rebelde y punto, hoy escogería lo que él quería. No pretendía llegar muy lejos, pretendía convencerse de que los actos que cometió tendrían frutos.
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“Cuando una planta da frutos, no siempre son comestibles”-
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- Y bien Hinata Hyuuga, ¿aceptas por esposo a Naruto Uzumaki?
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“¿De que nos sirve jurar si al final siempre se convierte en nada?”-
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…
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Gracias por los comentarios del capítulo pasado.
Déjenlos en este y les juro que los amo <3
risita-chan