Bueno este es mi segundo fic, es un sasusaku. La historia esta contada por Sakura y transcurre en la actualidad.
Me gustaría dedicarle este fic a mi querido amigo SAsuke-kun
espero k lo leais y me digais k os parece
besos
fuuko
_______________________________________
Capitulo 1: EL comienzo de todo
Los demonios han existido siempre. Desde la antigüedad el bien y el mal se han enfrentado. Estas batallas han llegado a nosotros en forma de simples leyendas o mitos. Hoy en día nadie cree en demonios, simplemente se utilizan para asustar a los niños para que no hagan cosas malas. Pero, a pesar de todo esto, existen. Aún hoy en día esas batallas se siguen librando aunque no se vean. Los demonios habitan entre nosotros, han aprendido a tomar forma humana y se han integrado entre nosotros, cogiendo desde puestos sin importancia hasta los más importantes. A pesar de esto, la gente normal no se da cuenta. Por las noches, cuando la oscuridad cubre todo, empieza la pelea.
Yo era ajena a toda esta lucha cuando de repente, me encontré en el centro de esta. Yo simplemente era una niña, hija única de una familia muy adinerada. Mi padre era el dueño de una importante empresa, tenía amigos e iba a un colegio de gran prestigio. Pero de repente, todo se fue esfumando hasta convertirse en nada. Todo esto empezó con la muerte de mi padre.
Apenas tenía siete años cuando mi padre murió de un ataque al corazón. Yo no me lo podía creer. Él que siempre había estado a mi lado dándome todo lo que quería, jugando conmigo, apoyándome, él que había sido el centro de mi vida y la causa de mi felicidad, murió. Mi madre entró en una gran depresión puesto que mi padre era lo más preciado para ella.
Lluvia, es lo mas característico que se me ocurre para ese día, el día de su entierro, el día en que yo perdí mi sonrisa. Vino mucha gente, gente que no conocía de nada y otra que conocía de siempre. Desde empresarios que habían hecho negocios con mi padre hasta gente pobre a la que mi padre había ayudado, y es que mi padre había sido un gran hombre. Honesto, de gran corazón, siempre ayudando a todos, su felicidad era la felicidad de los demás. Mis amigos también vinieron para darme su apoyo, Ino no hacía más que llorar al igual que Hinata. Ellas habían sido mis amigas desde muy pequeñas debido a que nuestros padres eran socios, por lo que habían conocido muy bien a mi padre. Naruto, Kiba y los demás intentaban hacerse los fuertes pero irremediablemente lagrimas rebeldes caían por sus mejillas.
Durante el entierro estuve con mi madre a quien abrazaba lo más fuerte que podía. A nuestro lado estaba Kota Ashima, el socio y mejor amigo de mi padre. El nos ayudó mucho durante todo el tiempo. Yo al principio se lo agradecí pero después empecé a odiarlo.
Conforme los meses pasaban mi madre y Kota empezaron a hacerse cada vez más amigos. YO veía como entre ellos dos pasaba algo y eso me asqueaba. Sentía que se habían olvidado de mi padre y eso me indignaba. Pero cuando de verdad empecé a odiar a ese hombre fue cuando me dieron la noticia. Una tarde Kota y mi madre me llevaron al salón de nuestra mansión y juntos con una sonrisa de oreja a oreja me lo dijeron.
Miyu (la madre de Sakura): SAkura, cariño Kota y yo tenemos que decirte algo-dijo con una gran sonrisa.
Kota: TU madre y yo… hemos decidido que nos vamos a casar.
Sakura: Eso… eso es genial-dije con una sonrisa falsa.
Al poco tiempo se casaron y Kota se vino a vivir a casa. Pasaron los años y todo empeoró si podía hacerlo. Kota empezó a comportarse cada vez peor conmigo. Empezó insultándome y tratándome mal, pero después acabó pegándome. Claro está todo a espaldas de mi madre. Y, a pesar de que se lo dije varias veces, mi madre parecía vivir en su propio mundo, alejada de todo lo que pasaba en este. No me quedó otra que contárselo a mis amigos, cuando un día me vieron un moratón que tenía en el brazo.
Pasaron los años. Yo ya tenía 11 años. Kota había ido arruinando la empresa de mi padre poco a poco, metiéndose en dinero negro y dios sabe que cosas. Él seguía pegándome y maltratándome, ya no podía más.
Un día cuando las clases acabaron, salíamos Ino, Hinata, Tenten y yo del colegio cuando Ino me dijo:
Ino: Sakura, no puedes seguir así-me decía preocupada.
SAkura: LO sé… por eso he decidido… que voy a escaparme de casa-dije mientras miraba al suelo.
Hinata: Qué?! No puedes hacer eso! A donde irás?
SAkura: Cualquier sitio me vale mientras no sea esa casa.
Tenten: Pero Sakura…
Sakura: Es mi decisión y no vais a hacerme cambiar de opinión-dije echando a correr.
Ino: Espera Sakura!
No deje de correr hasta que llegué a mi casa. Entré en mi habitación, me quité el uniforme y me puse un vestido blanco de tirantes, dejando ver el colgante que hace años me había regalado mi difunto padre y que ya era el único recuerdo que tenia de él. Cogí mi mochila y empecé a guardar todo lo necesario. Esperaría hasta que anocheciese y entonces saltaría por la ventana, que no tenía mucha altura. MI plan se estaba llevando bien a cabo. Pero cuando iba a saltar por la ventana oí unos gritos en la habitación de al lado que era el despacho de Kota. Dejé la mochila y me quité los zapatos. Sigilosamente salí de mi habitación y me dirigí a la puerta del despacho de Kota. Estaba entre abierta por lo que pude ver a través del hueco.
En el despacho se encontraban Kota y un hombre. Kota tenía un arma en la mano y estaba apuntando al otro, además en su cara pude ver… maldad.
Hombre: Kota-sama, onegai, le juro que tendré el dinero en una semana.
Kota: No me sirve, el plazo era hasta hoy.
En ese momento Kota apretó el gatillo y una bala se incrustó en la cabeza de aquel hombre. No pude evitar hacer ruido. Kota se dio cuenta y abrió la puerta. Me encontró allí, en el suelo temblando de miedo y mirándolo con los ojos muy abiertos. Se acercó a mí, me cogió del pelo y me metió en el despacho para después cerrar la puerta.
Dentro del despacho, yo estaba contra el escritorio temblando de miedo.
Kota: Lo has visto todo, verdad?
SAkura: S-si…
Kota: Tsk, Siempre fuiste una molestia, si no hubiese sido por ti tu madre habría sido mía hace mucho tiempo.
Sakura:…-yo no decía nada, simplemente estaba aterrorizada.
Kota: Pero hoy, de una vez por todas, te quitaré de en medio como hice con tu padre
Sakura: Qué?!
Kota: … pero primero nos divertiremos un poco-dijo esbozando una maléfica sonrisa.
Poco a poco se fue acercando a mí peligrosamente. YO intenté retroceder pero el escritorio me lo impedía. Se acercó a mí y empezó a besarme el cuello y a toquetearme. YO temblaba de miedo, no quería que me hiciese eso. Lo odiaba, lo odiaba tanto, él fue el que mató a mi padre, él fue quien me arrebató mi felicidad y ahora quería destruirme por completo…. Pero no le dejaría. En ese momento algo en mi despertó. Sin vacilarlo cogí el abrecartas que había encima del escritorio y se lo clavé en el brazo. Saqué el abrecartas y se lo volví a clavar para después soltarlo. Mi vestido blanco se llenó de sangre y en mi cara había gotas de sangre que habían salpicado. Kota cayó al suelo retorciéndose de dolor.
Kota: ahhh!!
Hoy las pisadas de mi madre y de los guardaespaldas. Sabía que no me creerían, y seguramente Kota me echaría la culpa de todo. Corrí hacia la ventana que había detrás del escritorio y salté por ella. Empecé a correr por todo el jardín para salir de la mansión. Iba descalza paro no me importaba. Cuando salté la valla pude oír los gritos de Kota diciendo:
Kota: TU hija ha matado a Matsuhiro y ha intentado matarme a mí! Guardias traedla de vuelta!
Mis ojos se abrieron desmesuradamente. Pude divisar como los enormes guardaespaldas de Kota salían de la mansión corriendo hacia mí. Corrí todo lo que pude. Creo que estuve corriendo varias horas. Las calles de la ciudad estaban completamente desiertas y nadie me podía ayudar. Los guardaespaldas me iban pisando los talones. Me metí por un callejón con la esperanza de poder perderlos pero para mi mala suerte era un callejón sin salida. Me vi atrapada entre la pared y los dos guardaespaldas. Ellos se empezaron a reír estrepitosamente y vi. Aterrorizada como empezaban a transformarse, tomando la forma de monstruos. En ese momento pensé que mi vida había acabado. Pensé en mis amigos, Ino, Hinata, Naruto, Tenten, Neji… , nunca los volvería a ver. Pensé en mi madre, en que la dejaba con un asesino. En ese momento cuando uno de los monstruos se disponía a desgarrarme cayó muerto al suelo. El otro guardaespaldas, mejor dicho monstruo miró hacia atrás para ver al asesino de su compañero. YO también miré y lo que vi. Me asustó , pero en cierto modo me alegró. Un chico de unos 17 años de edad, de pelo negro recogido en una coleta baja, que vestía de negro y sus ojos eran de un extraño color rojo, llevaba una katana con la que había cortado al otro monstruo. El que quedaba se abalanzó sobre el chico, yo solo pude decir
Sakura: Cuidado!!
Cuando el monstruo estaba a punto de alcanzar al chico de un rápido movimiento desenvainó su katana y le cortó la cabeza. Después hizo una especie de gestos con la mano que parecía magia y de los cadáveres de los guardaespaldas salió una especie de humo que acabó disipándose. Empezó a andar hacia mí. Yo estaba acurrucada contra la pared y estaba temblando de frío pero sobre todo de miedo. Me daban miedo esos ojos del color de la sangre. Se acercó hasta mí y se agachó para quedar a mi altura. Sus ojos pasaron de ser de un color rojo sangre a un color negro azabache. Además esbozó una sonrisa que me pareció muy cálida y me dijo:
??: Qué hace una niñita como tú en un sitio como este? Y además tan tarde?
Yo simplemente no sabía que decir. Lagrimas empezaron a rodar por mis ojos y me abracé a él, mi salvador. Empecé a llorar desconsoladamente. Al principio el se impresionó pero después me abrazó y empezó a acariciarme el pelo.
??: Hay… no pasa nada-me dijo con una voz muy tierna-tranquila, ahora estás a salvo. Dime como te llamas? Mi nombre es Itachi Uchiha.






















jeje...
como se atreve a intentar violarla apenas siendo una niña...










