-¡Sasuke!
Me desperté con el grito, alguien me llamaba, la verdad es que me sonaba mucho esa voz de hiperactivo, miré el reloj y vi que eran las siete de la mañana. ¿Qué querrá ese pesado? Me levanté de mi cama y me asomé por la ventana.
-Buenos días Naruto. ¿Qué quieres a estas horas del día?-pregunté todavía medio dormido.
-Sasuke, ¡tienes que venir a mi oficina cuanto antes, es una emergencia!- gritó Naruto mientras todo el mundo de la calle le miraba. Es que este niño nunca crece. Ni siendo una persona importante.
Yo me llamo Sasuke Uchiha y tengo veinticuatro años. Vivo en un piso por el centro de una ciudad llamada Himitsu. Trabajo en la SOS (Secretos Ocultos de la Sombra).
Abrí mi armario y saqué un pantalón blanco, unos calzoncillos rojiblancos, una camiseta azul oscura y unos calcetines blancos. Me cambié y me fui a lavarme al baño. Me miré por el espejo y vi mi pelo oscuro un poco largo, hacía tiempo que no me lo cortaba. También vi las ojeras que tenía debajo de mis ojos azules oscuros. Llevaba varios días durmiendo poco ya que me estaba leyendo el nuevo libro de la serie Icha Icha. Ya que Jiraiya murió, Kakashi ha estado publicando las continuaciones.
Salí por la puerta de casa y llamé al ascensor. Estaba pensando que era muy raro que Naruto viniese a mi casa. Debería de ser muy urgente. Pero conociéndole seguro que es una tontería. A lo mejor es que ha mejorado su arma de transformación sexy.
-¡PING! –el ascensor había llegado.
Bajé por el ascensor y salí del edificio. Fui caminando tranquilamente por la calle. Llegué a la oficina del Neonkage, Naruto Uzumaki. En la oficina de Naruto estaba ella, Sakura Haruno. La oficina era muy grande con las paredes pintadas con un naranja oscuro y varios cuadros colgados en ellas. Había una ventana por la que se veía todo Himitsu. Un poco más delante de esa ventana había una mesa muy desordenada. En ella estaba sentado Naruto. El llevaba una chaqueta naranja y negra con unos pantalones negros. Sakura llevaba una camisa rosa y una minifalda rosa.
-Necesito que vayáis al País del Pincel a investigar sobre su ejército- explicaba Naruto-. Me han traído rumores de que están preparando una guerra contra nuestro país: el País del Neón. Los rumores parecen fiables ya que me los ha traído Kakashi. Según él, la secreta del País del Pincel sabe lo de nuestra organización, la SOS y creen que somos un peligro para todos. Se ve que llevan años desarrollando un arma para derrotarnos.
- Pero esto va a provocar una guerra entre el País del Neón y el País del Pincel- comentó Sakura.
-Por eso mismo quiero que vayáis a investigar sobre su arma y si podéis destruirla mejor pero la prioridad es investigar cómo funciona el arma, que potencia tiene, donde está etc.
-¿Y por qué vamos nosotros? Podría ir Neji que tiene el arma de la serie Byakugan con Shikamaru que es súper inteligente y con Ino que con su arma de la serie Shintenshin puede manejar a las personas como si fuesen robots-repliqué.
-Nosotros tres somos los mejores senshi de SOS y yo me tengo que quedar aquí para vigilar a Himitsu por si la atacan. Esta misión es demasiado difícil para cualquier otro senshi- explicó Naruto.
-Yo tengo que quedarme a cargo del hospital- dijo Sakura.
-De eso ya me he encargado-contó Naruto.- La vieja Tsunade ha aceptado encargarse del hospital mientras estás en esta misión.
-¡Pero si ella está retirada!-exclamé.
-Eso ya lo sé pero ha aceptado porque es una emergencia. Bueno, quiero que salgáis mañana temprano y que vayáis y que vayáis andando para que no os vean. Ya os podéis ir.
-Hai-dijimos Sakura y yo.
-Si que era una emergencia de verdad. No era solo una tontería-pensé de camino a casa.
Esa noche, en mi casa, me preparé lo necesario para la misión. Cogí las armas de la Sharigan y las de la serie Chidori que eran mis favoritas. Las armas de la serie Chidori las había creado a partir del arma Chidori básica que me había enseñado Kakashi y las armas de la serie Sharingan han sido heredadas de generación en generación en mi clan. También cogí un arma Katon Básica, veinte kunais y cuarenta shuriken. Me fui a dormir temprano para no acumular sueño.
Me desperté a las seis de la mañana y me vestí, me lavé y desayuné. Cogí mu mochila con todas mis cosas y me fui a la entrada oeste de Himitsu. Habíamos quedado a las siete y los dos llegamos justo tiempo. Salimos juntos y nos fuimos en dirección oeste hacia el País del Pincel.
El País del Pincel es el segundo país más grande después del País del Neón. El País del Pincel limita con el País del Neón por el oeste. Al norte del País del Neón hay dos países, el del oeste es el País del Bombilla y el del Este es el País del Árbol. Al noroeste hay una isla llamada Isla del Bailador. Al noreste hay una isla que es un País llamado el País del Escriba. Al este está el mar Bueno y al otro lado del mar hay tres países, al norte el País de la Rana y al sur el País de la Llama y el País de la Fresa. Al sur hay dos Países, el País de la Luna a la izquierda y el País del Sol a la derecha. Al suroeste están las Islas del Tsunami.
Sakura y yo íbamos corriendo en rama en rama usando un dispositivo que teníamos en nuestros zapatos que nos hacía más rápidos. Tardamos varias horas en llegar a la frontera entre el País del Neón y el País del Pincel. Decidimos empezar la investigación en la capital del País del Pincel: Burashi.
Ahí cogimos una habitación en un hotel para los dos para no gastar dinero en dos habitaciones. Como ya era tarde nos fuimos a dormir. Me costó dormirme esa noche preocupado por una maldita guerra que se podía producir en cualquier momento. ¿Por qué nos quieren atacar si no les hemos hecho nada? Todo me parecía muy raro. Según Kakashi nos quieren atacar porque creen que somos peligrosos pero si nunca hemos hecho daño a nadie. ¿Cómo conocían nuestra organización, se supone que nadie hablaba de ella? Solo la conocían los que viven en Hibitsu y el Feudal del País del Neón. Es imposible que se hayan enterado al menos que haya un traidor en Hibitsu. Me pasé toda la noche pensando hs que ya dentro de la madrugada me quedé dormido.
Por la mañana me desperté con el sonido del agua del grifo. Me levanté y vi a Sakura lavándose la cara. Ella ya estaba vestida.
-Vamos vístete que son las diez y el restaurante lo cierran a las once- me dijo Sakura.
-Aaaaaaaaa-Bostecé.-Ya voy.
Me levanté, me lavé y me vestí. No quería dejar mi mochila por sí la veían las limpiadoras y averiguaban que éramos espías. Sakura tampoco se la dejó. Bajamos a comedor y ahí nos sentamos en una mesa del fondo.
-¿Por dónde crees que deberíamos empezar?- preguntó Sakura.
-Tenemos que averiguar dónde está la base principal de la Secreta de este país- comenté.
- Si vamos a la casa del Feudal a lo mejor podemos encontrar los archivos relacionados con la Secreta del Pincel.
Fuimos a la casa del Feudal. Ya habíamos planeado como entrar en la casa. Ya habíamos pasado por aquí hacía ya muchos años en una alianza entre l Neón y el Pincel. El Feudal del Neón nos pidió que fuéramos nosotros por si era una trampa pero no lo era y esa alianza se ha mantenido hasta hoy en día. Esta alianza iba a ser destrozada por alguna razón por el Pincel.
Fuimos a un bosque que había justo enfrente de la casa que era el jardín del Feudal. Fuimos al centro de todo el bosque donde había una fuente. Saqué e mi mochila el arma Katon y disparé u llama en dirección a un árbol. El árbol se incendió y todo el bosque estaba en llamas. Nosotros corrimos hacia la parte de atrás de la mansión. El Feudal salió de su casa con todos los que había en la casa. Mientras ellos fueron a ver porque se había producido el fuego nosotros entramos por la puerta de adelante ya que el Feudal se la había dejado abierta. Fuimos al despacho del Feudal que todavía nos acordamos que era la tercera habitación por la derecha. Entramos y vimos que tenía s ordenador encendido. Buscamos el archivo y estaba muy bien guardado, era casi imposible conseguirla. Además tenía numerosas contraseñas y códigos. Tuvimos que usa un dispositivo para meternos en el sistema y así poder copiar los archivos. Nos costó mucho meternos en el sistema. Conseguimos pasar los archivos a un pendrive pero al copiar los archivos sonó una alarma y todos los que estaban en el jardín volvieron a la mansión y los guardias se dirigieron a esta habitación. Nosotros recogimos nuestras cosas y abrimos la ventana de esa habitación y salimos por ella. Fuimos corriendo hacia algún bar de Burashi que estuviese lleno y ahí nos tomamos unas copas.
-Deberíamos volver al hotel que como nos abran las mochilas seremos descubiertos-dijo Sakura.
Volvimos a nuestras habitaciones y dejamos las cosas. Sakura cogió su ordenador y conectó el pendrive. Yo miraba como abría los archivos y vio un solo documento Word. Lo abrió y vio cuatro palabras: “Te lo has creído”.
Nos quedamos muertos, tanto esfuerzo para nada.
-Joder, que fastidio-dije.
-Seguimos como al principio- comentó Sakura.
-Tu tan negativa.
-Es que no tenemos nada.
-Sí que tenemos algo.
-Sí, ¿el qué?
-Sabemos que en la casa del Feudal no está eso significa que debe estar en las oficinas del Departamento de Defensa.
-Pero no tiene porque estar allí.
-Pues sí porque los únicos que se suponen que saben sobre la Secreta de un país son el Feudal, el ministro de defensa, y los que trabajan en la Secreta de su respectivo País. Bueno, también sus esposas. Así que si no está en la casa del Feudal estará en la casa del siguiente más importante no porque no tendrá suficiente defensa pero si en el trabajo de este. Así que tiene que estar en el Departamento de Defensa.
-Eres tan listo.
Decidimos descansar la siguiente semana para no levantar sospecha.
Yo tenía que decírselo a Sakura pero no me atrevía. Esa noche, después de cenar intenté decírselo.
-Sakura tengo que hablar contigo- dije muy nervioso
-Sí, que quieres.
- ¿Tu de verdad estás enamorado de Naruto?
- Llevo pensando en esto durante meses. Pensaba que si esto solo era una tontería de niñas adolescentes y solo salía con el por darle envidia a Ino o si de verdad le quería. Cada vez me daba la impresión que me sentía más incómodo con Naruto.
- Entonces, ¿no le quieres?-pregunté.
- Mi corazón me dice que no.
-¿Por qué no se lo cuentas a Naruto?
-Él se lo tomaría muy mal y no volvería a hablar. Ya sabes como es. Nunca he encontrado el momento para decírselo. Siempre está tan entusiasmado.
- Bueno, lo que te quería decir.
-Sí, ¿qué quieres?
-Bueno….esto….es…..que……
-Si habla.
- Sakura, t…te……quiero, te quiero desde hace mucho tiempo.
- Tú me ¿qué?