Cap.6: Apariencias
Los jóvenes comenzaron a besarse pero…justo en el momento en que empezaron a meterse mano, justo en el momento en que el ambiente comenzaba a caldearse y sus cuerpos a ponerse a tono…sonó el timbre de la puerta. Y antes de que se dieran cuanta, la inoportuna visita gira el picaporte y traspasa el umbral sin más miramientos.
Frente a ellos apareció una joven de tez clara, ojos color aguamarina, un largo y recogido cabello rubio y ropa informal. La joven los mira de hito en hito, tan sorprendida como se podía estar después de descubrir lo que a todas luces era una pillada en toda regla. Por los labios ligeramente hinchados de la pelirosa, la camisa mal colocada y medio abierta del pelinegro, así como las respiraciones agitadas de ambos, lo constataron.
La cara de Ino comenzó a adquirir distintos tonos de rubor, desde el ligero rosa pálido en los pómulos al rojo intenso hasta las orejas; y en lo único en que podía pensar era en “tierra trágame”. Pero, quién le iba a decir a ella, que venía toda contenta con su cestita de frutas para dar la bienvenida a la nueva, que a su vecinita le iría la marcha…¡pues menos más que he llegado ahora y no dentro de 10 minutos, cuando la cosa estuviese más avanzada!…que sino…-pensó ella.
Mientras Sasuke acababa de recomponerse la ropa y echaba miradas de furiosa irritación a la rubia, Sakura dio un paso al frente para atender a la “huésped”.
Sakura sonrió y con un gesto la invitó a ponerse cómoda. Ino le tomó la palabra y se sentó en el sofá, dejando en la esquina del suelo la cesta que llevaba en brazos.
Sakura: me llamo Sakura Haruno, pero puedes llamarme “Saku” –sonrió y le tendió su mano para estrechársela. Ino le correspondió- y éste de aquí – se giró hacia Sasuke, quien estaba apoyado contra la puerta con los brazos cruzados y su mirada fija en ella- es Sasuke Uchiha, mi pareja –lo miró y le dio un codazo para que se acercase más.
Ino: encantada de conoceros, yo soy Yamanaka Ino –miró a la pelirosa- vivo en la puerta 101, la que está una planta más arriba. Cualquier cosa sólo tienes que pedirla.
Sakura asintiendo: arigato. Lo tendré en cuanta.
Desde donde estaba sentada Ino, podía ver en perspectiva todo el salón. Lo recorrió disimuladamente por el rabillo del ojo mientras su nueva vecina hablaba. Aún era pronto para sacar conclusiones precipitadas; hasta el momento Sakura se veía como una persona del todo normal, simpática y con una voz agradable. Ese tal Sasuke era otro cantar. Nada más poner un pie allí clavó su mirada maligna en ella. Desde luego, si las miradas matasen…¡y además era el tipo maleducado con el que se cruzó un rato antes en el pasillo! Pero lo que no dejaba de parecerle curioso era el hecho de que se hubiese puesto en el extremo opuesto del salón, ni que ella tuviese la lepra. Y además cuando miraba a Sakura, los ojos de Sasuke decían obscenidades. Sí, desde luego ese tipo ya no le caía bien.
Sakura: en cuanto a lo que viste antes…eso sólo fue….
Sasuke: química sexual locamente incontrolada –miró a la rubia que lo miraba atónita- te guste o no.
Ino sin saber que decir, se miró disimuladamente el reloj de mano y ofreciendo una rápida disculpa inventó una excusa para marcharse de allí pitando. Si hubiese querido decirle que estaba de más y que sobraba, no lo podría haber especificado mejor ni aún queriendo. Desde luego, ese tipo no sería nunca el alma de la fiesta….como tratase así a todo el mundo, pocos amigos tendría, si es que tenía.
Ino miró de soslayo a la pelirosa y pensó, “pobre chica, podría aspirar a algo mejor”; no obstante si estaba con él por algo sería, y ya podría ser él muy bueno en la cama porque sino no sé que pudo ver en él.
Cuando se cerró la puerta tras la visita, Sakura miró enfadada al ojinegro.
Sakura: no podías controlarte, no, tenías que espantar a la chica.
Sasuke se le acercó y comenzó a besarla posesivamente.
Sakura: ¡NO! Ya se me han pasado las ganas.
Sasuke, habría acabado convenciéndola tarde o temprano cuando hubiese acabado de extender su magia para denostarle lo rápidas que podían volver sus ganas, pero estaba cansado por el viaje, era tarde y no le apetecía discutir. Esa noche no podría ser. Se quedaría con las ganas, pero, ya habría más oportunidades…más adelante.
Sasuke: como quieras –volvió a besarla, esta vez con un beso de despedida- me vuelvo al hotel. Te llamaré mañana. –la besó en el cuello y se giró hacia la puerta.
Sakura: Sasuke –lo llamó
Sasuke: ¿hmmm? –musitó sin volverse.
Sakura: buenas noches.
Al Uchiha se le esbozó una pequeña sonrisa en los labio: buenas noches, Sakura –y cerró la puerta tras él.
Continuará…………..