sin nada mas que decir me retiro, saludos!
luz de luna... hacia el sol
cap 1
La luz azul de la luna bañaba el columpio donde Naruto solía sentarse solitariamente, pero no era él quien se encontraba en el columpio, sino era una joven de cabello negro azulado, y tímidos ojos blancos.
Naruto volvia de su entrenamiento algo cansado pero con el aire hiperactivo de siempre. Por su natural despiste casi no nota que su columpio estaba ocupado por alguien.
- ¡Hinata!- exclamó tratando de llamar la atención de ella.
- E... ¿Naruto-kun?- dijo casi para ella misma, levantando su mirada para comprobar si era el chico que ama a su tímida manera quien le hablaba.
Naruto se acerca a ella muy relajadamente con sus manos en la cabeza y una pose de despreocupación.
- ¿ Qué haces aquí a estas horas?- indaga el joven, pero sonando más curioso que preocupado.
- ...m... nada especial, solo sali a tomar un poco de aire- respondió en un claro y dulce tono bajito.
“Salió a tomar aire, a esta hora y sola... ella siempre tan rara...” pensó naruto.
- En ese caso nos vemos mañana – afirmo naruto y se dispuso a irse.
Hinata realmente quería pasar momento mas junto a el, pero ¿cómo?.
- ¡Naruto-kun! – exclamó la joven con un tono un poco mas alto del normal, lo que hace que naruto se detenga.
- ¿Sí? Hinata... - responde algo sorprendido.
El problema era que Hinata no tenia la más mínima idea de por que lo había detenido y claramente no sabia que responder.
- Em... yo... - titubea ella tratando de pensar en algo lo mas rápidamente posible.
- Me preguntaba si... si no te molestaría... necesito que... me des una opinión sobre algo... - fue lo primero que se le cruzo por su mente, aun así no pudo evitar sonrojarse al preguntarle...
- ¿ Qué opinas sobre... sobre... sobre mí?- casi siente que su corazón se detuvo en ese momento, se sentía sumamente avergonzada por lo que acaba de preguntar.
Naruto realmente desconcertado por la pregunta le responde:
- Siempre creí que eres muy rara... - Al oír esa respuesta Hinata bajo la mirada, mientras lentamente la tristeza se apoderaba de su corazón al escuchar esas palabras del chico que tanto admiraba y amaba.
- ... pero ahora que te conozco mejor... -
Va acercándose ha ella hasta el punto de arrodillarse frente al columpio donde estaba Hinata sentada, para poder ver sus ojos al terminar de responderle.
- Me gusta mucho platicar con tigo- en ese momento ella toma un profundo respiro, sintió como su corazón se aceleraba, pudo sentir a Naruto debido a su cercanía... y lo próximo que vio fue como el cielo iba desapareciendo.
Al abrir sus ojos siente como dos fuertes y seguros brazos la cargaban, mientras esa persona caminaba por las solitarias calles de konoha. Buscaba con su mirada reconocer el dueño de los brazos que la sujetaban, cuando un rayo de luna le permitió distinguir unos ojos azules muy profundos, cabello rubio algo desaliñado y un rostro, un rostro que le había robado mas de una vez el pensamiento.
Esperó unos segundos antes de hablar, pues no podía negarse a ella misma que se sentía protegida en esos brazos.
- Naruto-kun... ¿qué sucedió? – pregunto casi susurrándole mientras sus mejillas se ruborizaban cada vez más.
- Hinata, ya despertaste, cuanto me alegro, sucedió que te desmayaste y no podía dejarte ahí, así que decidí llevarte hasta tu casa-explico Naruto mientras sujetaba a la joven cada vez un poco mas fuerte por un motivo que desconocía.
“Naruto-kun se preocupo por mí” pensó ella una sensación de alegría comenzó a llenarla.
- Esta bien... ya puedo caminar- afirmó la chica, aunque le hubiese gustado estar un tiempo mas en los brazos de el.
- ¿Estas segura?- pregunto, ahora si preocupado, o al menos eso creyó que era lo que sentía pues algo hacia que quisiera sujetarla un poco más.
- Si, si... - gracias exclama ella con una sonrisa extremadamente dulce.
Naruto muy suavemente dejo de cargarla, para que ella pudiera caminar, pero un mareo hizo que falseara al pararse provocando una casi caída, sino fuera porque quien la acompañaba la sujeto de la cintura en un movimiento parecido a un abrazo habría terminado en el suelo.
- Gra... gracias... de nuevo- dijo, estas ves no se sonrojo ruborizo, sino que todo su rostro adquirió un tono rojo ardiente.
- De nada- contesto el joven, mientras pensaba que le encantaría poder estar para sujetar a Hinata cada vez que lo necesitara. “¿Que me pasa?, ¿Por que estoy pensando en esto?” Se dijo a sí mismo.
- Naruto-kun, ¿estas bien?- le pregunta ella pues su mirada estaba perdida.
Saliendo de el mismo, respondió:
- Si, si lo estoy, continuemos caminando que es tarde y tu padre debe estar preocupado-
Hinata asintió con su cabeza y caminaron en silencio, pero el silencio era solo externo, pues internamente ambos discutían consigo mismos sobre lo sucedido, tratando de aclarar sus ideas. “ Se preocupo por mí, estuvimos tan cerca, me sostuvo...” esas ideas no solo pasaban por la mente de ella sino más bien corrían, provocando alegría y algo que solo sientes cuando eso sucede con la persona que amas. “ Quería sostenerla junto a mí, tenerla así por siempre, ¿qué es esto?¿Por qué ahora?” Esas dudas azotaban a Naruto, eso nunca la había pasado ¿en qué momento sus sentimientos hacia Hinata cambiaron?
El tiempo paso más rápido de lo que hubieran deseado, ya estaban frente a la casa de Hinata.
- Muchas gracias por acompañarme, Naruto-kun, disculpa la molestia- le dijo parada ya en la entrada de su casa, intentando disimular lo nerviosa que estaba.
- No es molestia para nada – aclaro el joven – hasta mañana – se despidió, como si estuviera un poco triste por hacerlo.
Hinata dio media vuelta y camino hacia dentro, mientras el se mantenía parado en la puerta, de una forma que parecía esperar algo más. Luego de un momento así preparo a marcharse a su casa, pero una voz lo detuvo.
- Naruto-kun- exclamo Hinata mientras corría hacia él, no estaba segura de que haría luego pero continuo hasta que se encontraron frente a frente.
Así se buscaron en la mirada del otro un momento, ella bajo la mirada como meditando algo... Naruto sintió como unos tiernos labios besaron su mejilla. Su sorpresa se reflejo en sus ojos, si antes estaba confundido ahora ya no entendía nada.
- Nos vemos Naruto-kun – dijo ella sonrojada y sin mas corrió hacia dentro de su casa.
El rostro de Naruto no cambia para nada, pero su mano no podía despegarse de su mejilla donde había recibido el dulce beso de Hinata.
En ese estado de confusión, sorpresa y alegría camino hacia su casa. Su cuerpo realizaba las acciones típicas de antes de dormir, se puso el pijama, cepilló sus dientes..., pero su mente repasaba una y otras ves lo sucedido.
El sueño no llegó esa noche a la puerta de Naruto, solo los recuerdos de los momentos que recientemente había compartido con quien hasta hace unas horas consideraba una amiga.



















