hmmp que mala que es hinata jejejeje no decirle a naruto mmm jeje
muy bueno tu fic espero no lo dejes colgado aca y eespero la conti pronto^^
salu2
Moderador: Tami-chan ^-^
hmmp que mala que es hinata jejejeje no decirle a naruto mmm jeje




y bueno Naruto espero que dejes de ser tan baka y pienses en por que hinata se poe tan roja

|
Spoiler:
Ya había pasado cinco días desde que Naruto se había encontrado con Kabuto y ahora se encontraban saltando de rama en rama por el país del fuego muy cerca de la aldea oculta de las hojas “Konoha”; Naruto iba delante de todos llevando en su espalda a la más pequeña de sus hijas, Hitomi; seguidos por Hinata y sus dos hijos mayores: Misashi y Mitsuko y los chicos no dejaban de preguntarle a sus padres cuantos kilómetros mas tenían que viajar.
- Papá ¿falta mucho? – Preguntó nuevamente Hitomi desde la espalda de Naruto. - No ya llegamos – contestó él parándose y mostrándole la entrada principal. - Waw, es enorme – dijeron los chicos viendo la entrada. - Y esperen estar dentro de la aldea – Dijo Naruto. - Muy bien, en marcha entonces – dijo Hitomi saltando de la espalda de su padre con intenciones de salir corriendo. - Espera Hitami-chan – dijo Hinata haciendo que la pequeña se detenga. - ¿Eh? ¿Qué ocurre mamá? – Contesto la pequeña, Hinata sacó de su equipaje unas capas de color marrón y sombreros. - Por el momento no dejaremos que nos vean, así que nos pondremos estas capas y estos sombreros para ocultar nuestros rostros – contestó Hinata entregándole su sombrero y su capa a cada uno. - Si mamá – dijo Hitomi no muy contenta por tener que ponerse eso. - Bien y tal y como hemos acordado, de ahora en adelante... – trató de decir Naruto. - No podemos decir ni una palabra – dijo Mitsuko ganándole a su padre. - Y tampoco sacarnos las capas ni los sombreros hasta llegar ante la Hokage – completó Misashi. - Exactamente – dijo Naruto sonriendo. - Muy bien, entonces a la carga – gritó nuevamente Hitomi. - Espera, espera, no seas impaciente Hitomi-chan – dijo Naruto – Yo iré adelante. - A quien habrán salido lo de impacientes – dijo Hinata en voz baja pero lo suficiente para que Naruto lo escuchara y apareciera una gran gota en la cabeza. - Menos mal que no salieron tan tímidos como cierta persona – dijo Naruto acercándose al oído haciendo sonrojar a Hinata – Prométanme que no dirán nada ¿de acuerdo? – Pidió Naruto mirando a sus hijos. - Te lo prometemos papá – dijeron los tres al mismo tiempo. - Uff porque será que no les creo – dijo Naruto y Hinata también movió la cabeza mostrando estar de acuerdo con Naruto. - Tal ves por que te recuerdan a ti – dijo Hinata al oído de Naruto haciendo que Naruto se sonrojara. - Bien pónganse las capas y los sombreros y en marcha – Dijo Naruto poniéndose su capa y su sombrero y caminando delante de los demás. Como siempre los vigilantes de la puerta principal seguían siendo los mismo que cuando se fueron de la aldea, Kotetsu e Izumo, los dos estaban muy aburridos, porque no pasaba nada, derrepente notaron a la distancia a cinco personas ocultas con capas y solo dos de ellas parecían ser adultas y los tres restantes eran mas bajas por lo que supusieron que aun eran niños, iban cubiertas el rostro con unos sombreros buen grandes y su cuerpo con unas capas de color marrón oscuro, cuando llegaron a la puerta tenían la intensión de seguir su camino pero Kotetsu e Izumo se interpusieron para impedirles el paso. - Alto, quienes son ustedes identifíquense – exigió Izumo. - Para entrar ha esta aldea deben tener un permiso, muéstrennos por favor – dijo Kotetsu. - Jeje, lo lamento pero no tenemos ningún permiso – Contestó Naruto sin dejar ver su rostro. - Entonces lamentamos decirles que no podemos dejarlos pasar – dijo Izumo poniéndose delante de los encapuchados. - No podrían hacer una excepción por ahora, les aseguramos que no somos malas personas – dijo Hinata. - “Una Mujer” – pensaron los dos ninjas – bien tendrán que esperar aquí hasta consultarlo a nuestro líder – dijo Kotetsu. - ¿Esperar?, Vamos no sean tan estrictos Izumo-san, Kotetsu-san – dijo Naruto nuevamente. - ¿Qué? ¿Nos conocen?, eso significa que son de esta aldea – dijo Kotetsu tratando de ver a través de los sombreros que traían puestos los desconocidos. - ¿Eh? si, se podría decir que si, y los conozco muy bien aunque ahora se ven mas viejos – dijo Naruto riéndose y avergonzando un poco a los vigilantes. - Vamos dígannos ¿quienes son ustedes? – Dijo Izumo también curioso por saber quienes era esas personas que lo conocían a él a lo que Naruto se levantó un poco el sombrero dejando ver unos mechones rubios, ojos azules cielo y un rostro sonriente con tres marcas a ambos lados de la cara, algo que ellos difícilmente podrían olvidar. - Pero... si... eres – trataron de decir los dos al mismo tiempo señalándolo con el dedo muy sorprendidos. - Ha pasado mucho tiempo Izumo-san, Kotetsu-san – dijo Naruto a los ninjas. - Pero si eres... Uzumaki Naruto – dijo Izumo sin salir de su asombro. - Eso quiere decir que tu eres... - dijo Kotetsu señalando a Hinata, ella por su parte hizo lo mismo que Naruto, dejando ver una cabellera azul oscura, ojos color perla y un rostro alegre y un poco sonrojado. - Hola... como han estado Kotetsu-san, Izumo-san – saludó Hinata. - Hyuga... Hinata – dijo Kotetsu igual de sorprendido que su compañero. - ¿Y ellos? – Dijo Izumo señalando a los niños. - Ellos vienen con nosotros – contestó Naruto. - Je, así que eran ustedes, se han tardado demasiado, bienvenidos a Konoha - Saludaron los dos mientras se inclinaban un poco. - Por favor síganme, les llevare ante la Hokage, ella se pondrá muy contenta – Dijo Izumo empezando a caminar adelante. - Izumo-san, me gustaría darle la sorpresa, si no le molesta – dijo Naruto. - ¿Eh? ¿No quieres que te guíe? –Preguntó Izumo. - Kotetsu-san, Izumo-san, quisiéramos que nos guarde el secreto de nuestro regreso por el momento por favor – suplicó Hinata. - ¿No quieren que nadie sepa de su regreso? – Preguntó Kotetsu. - Pero... – trató de decir Izumo. - Por favor, no se lo digan a nadie por el momento – pidió Hinata de nuevo, Izumo y Kotetsu se miraron entre sí y asintieron luego de ponerse de acuerdo. - De acuerdo, les dejaremos pasar desapercibidos – dijo Izumo. - Muchas gracias – dijo Hinata – ahh y Hyuga Hinata ya no existe, ahora soy Uzumaki Hinata – agregó alejándose de ellos. - ¿Eeeeeh? – dijeron ellos, luego sonrieron – ya lo sospechábamos – agregó Kotetsu Los Uzumaki seguían su camino hacia la torre Hokage y los niños que eran muy inquietos no dejaban de observar todo lo que tenían al alcance de su vista en la aldea. - Waw, increíble es enorme – Dijo derrepente Hitomi mirando la torre Hokage, los demás se quedaron viéndolo, ella se dio cuenta que había hablado y s tapo de inmediato la boca. - Lo... lo siento – se disculpo después haciendo que todos rieran. - Jajaja, ya sabia que no aguantarías sin decir nada – dijo Naruto haciendo sonrojar a la pequeña – ese edificio enorme de color rojo que están viendo es la torre Hokage – agregó. - Ahí es a donde nos dirigimos – dijo Hinata. - Papá pero esta aldea es enorme y muy diferente a las demás que hemos conocido hasta ahora – levantándose el sombrero un poco mas para apreciar mejor a su alrededor. - Ha es verdad, Konoha es única - contestó Naruto. - Ya quiero entrar dentro de ese enorme edificio rojo – dijo Hitomi saltando muy emocionada. - Ya tranquilízate tonta, recuerda que tenemos que quedarnos callados – le reprochó su hermana Mitsuko. - ¿A quien le dices tonta? – Gritó Hitomi molesta encarando a su hermana. - ¿A quien crees tú? – Contestó Mitsuko mirando a la pequeña creándose un choque eléctrico en medio. - Ya chicas cálmense, este no es momento para... trató de decir Misashi. - Tú cállate – le gritaron las dos chicas al mismo tiempo. - ¿Qué? – Dijo Misashi molestándose también. - Ya basta los tres, compórtense por favor – dijo Hinata callando las riñas de sus hijos. Caminaron callados por unos momentos hasta que llegaron frente a la imponente torre Hokage. - Bien, ya estamos aquí, vamos a entrar y al que no se queda callado no se le dará de cenar – dijo Naruto a sus hijos. - ¿Qué? Eso no es justo – reclamó Hitomi. - Entonces solo tienen que permanecer en silencio – dijo Hinata. Entraron a la torre encontrándose con unas escaleras que llevaban a las plantas superiores, muy conocidas para Naruto y Hinata que les traía grato recuerdos, así como algunos no muy buenos. Subieron las escaleras hasta el segundo piso y empezaron a recorrer por el pasillo mientras los que se encontraban ahí se les quedaban viéndoles con mucha curiosidad durante su recorrido hasta las puertas de la oficina de Tsunade, que para suerte de ellos no encontraron a nadie esperando, Naruto se adelantó un poco para tocar la puerta. - Adelante – se escuchó la voz de Tsunade desde adentro, Naruto abrió la puerta muy despacio. - Buenas tardes Hokage-sama – saludó Naruto entrando. - Intrusos – dijo Shizune poniéndose inmediatamente en posición de pelea y lanzando agujas de sus brazos pero Naruto las esquivó con gran facilidad y Tsunade se paraba de su asiento. - “Es muy rápido” – dijo Shizune para sí misma. - ¿Quiénes son ustedes? ¿Cómo llegaron aquí sin ser vistos? – Preguntó la Hokage encarando a los encapuchados. - Uff pero que carácter Tsunade-obachan, Shizune-neechan, ni bien llego ya me quieren ver muerto – dijo Naruto, mientras los demás entraban. - Esa voz y esa palabra que tanto detesto – dijo Tsunade apareciendo delante de Naruto y quitándole el sombrero que ocultaba su rostro quedándose sorprendida al descubrir una cabellera rubia, unos ojos azules color cielo y un rostro sonriente con tres marcas caracteristicas a cada lado de la cara. - Ha pasado mucho tiempo Tsunade-obachan, como has estado – saludó Naruto. - Na... Na... Naruto – dijo Tsunade abrazando y empezando a llorar en el pecho del rubio, Naruto también correspondió al abrazo. - Na... Naruto-kun ¿En verdad eres tú? – Dijo Shizune acercándose al rubio para darle un abrazo. - Como has estado Shizune-neechan – saludo Naruto, Tsunade se separó del abrazo del rubio y se dirigió hacia Hinata que no se había descubierto y no había dicho nada hasta el momento. - Entonces este individuo debe ser... – Dijo Tsunade quitándole el sombrero dejando al descubierto una cabellera azul oscura, unos ojos blancos aperlados y un rostro alegre, sonriente y un poco sonrojado – Hi... Hinata – Agregó Tsunade. - Ho... la Tsunade-sama, hola Shizune-san – saludó Hinata haciendo una pequeña reverencia. - Hinata – dijo Shizune. - Hinata... ven aca pequeña – dijo Tsunade (desde luego lo de pequeña lo deicia simbólicamente) jalándolo para abrazarlo, pero nadie se había dado cuenta de quienes estaban detrás de ellos, Tsunade se separó de Hinata para dirigirse a su sillón y se sentó. - ¿Qué ha pasado con ustedes?, se tardaron demasiado en regresar, me tenían muy preocupada – dijo Tsunade. - Bueno, pasaron muchas cosas y no nos sentíamos preparados para regresar – contestó Naruto mirando a Hinata. - Papá, ella es la vieja que parece joven – pregunto una voz en medio de Hinata y Naruto haciendo crecer una gran vena en la frente de Tsunade y una gran gota en las cabezas de Naruto e Hinata. - ¿Eh? ¿Quién dijo eso? Muéstrate pequeño insolente – dijo Tsunade, el pequeño bulto que había aparecido en medio de las capas de los adultos desapareció. - Porque no te quedaste callada Hitomi – se escucho otra voz muy bajito detrás de los adultos. - Por tu culpa ahora ya nos metimos en problemas – se escucho otra voz igual de bajito a la anterior. - Lo siento – se disculpo la primera voz también baja, mientras Hinata y Naruto estaban rojos de la vergüenza, Tsunade los miró interrogante y sonriente, al ver que ninguno decía nada, se levanto nuevamente y se dirigió a donde estaban los murmullos. - A ver que tenemos por aquí – dijo Tsunade acercándose, haciendo que los murmullos pararan y todo quedó en absoluto silencio, la Hokage se puso en conclillas y voló los sombreros de los chicos descubriendo tres cabelleras rubias que lo miraban un poco asustados. - Jeje... ho... hola – dijo la más pequeña forzando una sonrisa. - Bue... Buenas jeje... – saludaron los dos rubios más grandes, Naruto se dio la vuelta junto a Hinata. - Eto... Tsunade-obachan, Shizune-neechan, ellos son... les presento a nuestros hijos – dijo Naruto. - ¿Mm? ¿Sus hijos? Quieres decir que... Hinata y tú... - Dijo la Hokage señalándoles con el dedo. - Si Tsunade-sama, ellos son mis hijos y de Naruto-kun – dijo Hinata un poco sonrojada pero feliz, sorprendiendo a la Hokage y a Shizune. Ya no era esa chica miedosa y tímida que ellas habían conocido hace dieciocho años atrás, no, ahora era una mujer muy diferente, su mirada encantadora y tierna como siempre pero con una gran seguridad en su mirada, Hinata se había convertido en una hermosa mujer en todos estos años que había esta lejos de Konoha y seguramente su capacidad como ninja también habría tenido un gran incremento sorprendiendo mas adelante a toda la aldea y en especial a los testarudos del Clan Hyuga quienes intentaron sellarlo argumentando que era muy débil, la Hokage sonrió mientras pensaba en todo eso mirando a Hinata, era una manera muy hermosa y cruel de vengarse de aquellos que lo despreciaron. - Vamos niños saluden a Tsunade-sama, ella es una persona muy cercana y querida por su papá, también es la Quinta Hokage, la máxima autoridad de esta aldea y ella es Shizune es como una hermana para su papá – dijo Hinata. - Ho... hola tía Shizune, abuelita Tsunade mucho gusto en conocerles, mi nombre es Uzumaki Hitomi y tengo siete años – se presentó la pequeña acercándose tímidamente y depositando un beso en la mejilla de una sorprendida Tsunade que se encontraba en cuclillas y luego se dirigió donde estaba Shizune e hizo lo mismo. - Mi nombre es Uzumaki Mitsuko y tengo once años, encantada de conocerlas Hokage-sama, Tía Shizune – se presentó Mitsuko. - Mi nombre es Uzumaki Misashi y tengo once años, mucho gusto abuela Tsunade, tía Shizune – dijo Misashi. - ¿Ah? ¿Dijiste once? Entonces ellos dos son... – dijo Tsunade. - Así es Tsunade-sama, Misashi y Mitsuko son gemelos – contestó Hinata. - Vaya que sorpresa, parece que ha esta generacion han salido muy fértiles – dijo riendo Tsunade y levantándose delante de los chicos para irse a su asiento, pero luego se volvió a girar. - Vamos vengan a darle un abrazo a la gran Tsunade – dijo mirando a los rubios, estos se miraron entre sí, después miraron a sus padres que movieron la cabeza afirmativamente, entonces se fueron acercando con un poco de temor y abrazaron a la Hokage por un momento para separarse tan rápido como pudieron. - Ven acá pequeña, tu me debes una por llamarme vieja – agarrando a Hitomi y dándole un buen abrazo – se ve que has salido a tu padre – agregó sonriente mirando a un Naruto un poco rojo. - No, no fui yo, fue Mitsuko – se defendió Hitomi tratando de liberarse del abrazo de Tsunade. - ¿Qué... que yo que? – Gritó alterada y asustada Mitsuko. - Bueno por esta vez lo dejo pasar – dijo Tsunade – pero la próxima vez me las pagaran muy caro ¿entendido? – Agregó la Hokage con mucha seriedad. - Si, si, si – respondieron los niños muy asustados, Tsunade sonrió satisfecha por un momento, para luego concentrarse en los adultos. - Entonces bienvenidos a Konoha nuevamente Naruto, Hinata – La Hokage con una gran sonrisa. - Gracias Tsunade-obachan – dijo Naruto haciendo enojar a la Hokage saliéndole una gran vena en la frente. - Muchas gracias Tsunade-sama – dijo Hinata para evitar confrontaciones. - Bueno, pero por lo menos me hubieran mandado un mensaje diciendo que llegarían hoy para poder prepararle un lugar donde vivir – dijo Tsunade luego sonrió – o piensan pedirle alojamiento a los Hyuga – preguntó viendo las caras de susto de Hinata y Naruto. - No bromees con eso obachan, de seguro me odian a muerte por haberme llevado a Hinata y no quiero morir tan joven – contestó Naruto abrazando a una Hinata muy sonrojada, mientras los demás reían. - Jajaja, de eso no lo dudes, aunque parece que Hiashi a cambiado su forma de ser desde aquella ocasión – dijo Tsunade – pero ¿y ahora en donde los doy hospedaje? – Se preguntó la Hokage entrelazando las manos y afirmándose en la mesa con sus codos muy pensativa. - No se preocupe por eso Tsunade-sama, por esta noche nos quedaremos en un hostal y mañana buscaremos una casa donde vivir – contestó Hinata mientras los niños empezaban a impacentarse por la demora y no dejaban de observar todo lo que había en la oficina con tanta curiosidad haciendo que Shizune se ponga nerviosa ya que la Hokage se podría enojar. - Nada de eso, por esta noche se quedaran conmigo, después veremos que hacemos para conseguirles un lugar donde vivir – dijo la Hokage – “aunque ya tienen un lugar reservado, solo espero que lo puedas asimilar Naruto” – pensó Tsunade mirando a Naruto, luego se levantó y se dirigió a la salida mientras decía– síganme por favor. Todos salieron de la oficina de la Hokage y caminaron por un pasillo hasta llegar a una pequeña sala de estar, siguieron su camino por un pequeño pasillo hasta encontrarse con un par de habitaciones que estaban una frente a la otra. - Por esta noche se quedaran aquí, mañana veremos que hay – dijo La Hokage – adelante entren y dejen su equipaje. - ¿Estas segura obachan? – Preguntó Naruto. - Claro, además tengo algo que decirles y ustedes que contarme – contestó Tsunade. - Muchas gracias Tsunade-sama – dijo Hinata – chicos cual de las habitaciones escogen – preguntó a sus hijos, desde luego los chicos escogieron la habitación que tenia ventanas y se podía ver hacia la aldea e inmediatamente entraron a dejar su equipaje para salir de inmediato a la sala donde sus padres se encontraban conversando con Tsunade y Shizune. - Papá, ¿podemos salir un rato? – Preguntó Hitomi – queremos conocer la aldea. - No chicos, ¿en qué habíamos quedado? – Preguntó Naruto. - Prometemos no decir nada, solo iremos a conocer – dijo Misashi. - Por favor – suplicó Mitsuko. - Niños, no es el momento – dijo Hinata. - Vamos, déjenlos que salgan a darse un paseo por la aldea, estos niños son tan inquietos como cierta persona que estoy viendo pero no quiero decir su nombre – dijo Tsunade Mirando a un Naruto avergonzado mientras Hinata y Shizune se reían. - Yo puedo llevarles a dar una vuelta – se ofreció Shizune. - Esa es una buena idea Shizune, así no pasará nada – dijo Tsunade. - Pero... - trató de decir Hinata mirando a Naruto. - Es que aun no queremos se entere nadie de nuestra llegada – dijo Naruto. - Buena idea, por el momento creo que es lo mejor – meditó Tsunade – pero si van con Shizune no hay de que preocuparse – agregó. - Papi, porfa – suplicó la pequeña mirando a su padre, Naruto viendo esa mirada suplicante ya no pudo negarse. - De acuerdo, pero prométanme que no se separarán de tía Shizune – dijo Naruto, los niños asintieron varias veces muy felices por el permiso y de inmediato salieron corriendo dejando a Shizune atrás. - Jajaja, Naruto no hay duda que son tus hijos – se rió Tsunade viendo a los niños salir a las ganadas. - Jeje sí ¿verdad? – Rió Naruto nervioso - Shizune-neechan, te los encargo mucho – dijo Naruto. - No se preocupen – contestó Saliendo de la sala – y ahora a alcanzar a estos niños, ¿porque se me ocurrió ofrecerme? – Dijo bajando la cabeza deprimida. Adentro de la sala Tsunade se levantó y se empezó a salir del lugar para regresar a sus obligaciones de Hokage. - Les dejo para que arreglen sus cosas, mas tarde conversamos – dijo antes de desaparecer. - Sí, gracias – dijo Hinata poniendose de pie. - ¿Y como te sientes estando nuevamente en Konoha después de tanto tiempo Hinata? – Preguntó Naruto abrazándolo por la espalda. - Bien, porque tú estas conmigo, asi no me importa endonde nos encontremos – contestó ella – ahora vayamos a ver nuestra habitación – agregó sepaandose del abrazo y levantando su equipaje. - Encárgate tú –dijo Naruto agarrando su sombrero y su capa – yo quiero ir a ver como está mi pequeño apartamento, ahora regreso – dijo tratando de salir. - ¿Estas seguro? Te pueden descubrir – Preguntó ella. - No te preocupes, con esto nadie me reconocerá, además dudo mucho que alguien se acerque a ese lugar – contestó Naruto Salió de la torre Hokage como siempre saltando de techo en techo como lo hacia cuando era un niño y se dirigió a su antiguo departamento, cuando llegó se quedó contemplándolo por un momento en la puerta, buscó sus llaves y en cuanto las encontró abrió la puerta para entrar y se dirigió al lugar donde había dejado su antiguo cuadro donde estaba con su sensei Kakashi y sus dos mejores amigos Sasuke y Sakura, agarró el cuadro lo limpio del polvo. - Ya estoy de regreso Teme, Sakura-chan - dijo mirando el pequeño cuadro. Por su parte los niños Uzumaki se encontraban por las calles de Konoha llamando la atención de todos los aldeanos por las peculiares marcas que tenían en el rostro y que no dejaban de moverse de un lado para otro haciéndoles conocidos esos sucesos pero que no lograban entrelazar los cabos suelto que tenían en la cabeza, los rubios seguían caminando y preguntando a Shizune por cada cosa que les parecía extraña o desconocida ajenos a las miradas curiosas de los aldeanos y cuando se estaban alejando de ese lugar vieron un edifico que les llamo la atención a los rubios. - Waw ese edificio también es enorme – dijo Mitsuko observándolo. - Tienes razón neechan y es muy diferente a los edificios que hemos conocido hasta ahora – dijo Misashi. - Este edificio es el hospital de Konoha – dijo Shizune aplacando la curiosidad de los pequeños. - ¿En serio? Es muy diferente al hospital de Suna verdad chicas – dijo Misashi. - Es cierto, los edificios de esta aldea son muy diferentes a los de Suna – contestó Mitsuko. - ¿Estuvieron en Suna, hace cuanto tiempo? – Preguntó Shizune. - Hace tres años atrás, tío Gaara y su esposa la tía Mitsuri nos dieron hospedaje por un par de meses – dijo Hitomi. - Así, pero él jamás dijo nada a Tsunade-sama cuando nos visitaba – dijo Shizune. - Eso es porque nuestros papas le pidieron que no les dijera a nadie que habíamos llegado por ahí, ya que aun no querían regresar, en especial mi mamá – dijo Mitsuko. - Entiendo, y porque no quería regresar Hinata – preguntó de nuevo Shizune. - Al parecer se fueron huyendo de aquí, por esa razón tenia miedo de regresar diciendo que su padre jamas lo pasaría por alto eso – contestó Misashi. - Si es cierto – dijo Shizune – y ahora a donde quieren ir – pregunto cambiando de tema. - ¿Podemos entrar al hospital? – Preguntó Hitomi emocionada. - ¿Eh? ¿Quieren entrar al hospital? – Preguntó Shizune asustada. - ¿No se puede? – Preguntó Mitsuko viendo el cambio en la cara de Shizune. - No, no es eso, claro que se puede entrar, por favor síganme – contestó ella empezando a caminar en dirección a la puerta mientras pensaba – “Espero que no nos encontremos con Sakura o Kushina-sama porque se darán cuenta de inmediato de quienes son estos chicos” Entraron dentro del edificio siguiendo a Shizune que los guiaba y los hacia conocer todo caminando muy rápido y con miedo de encontrarse con Sakura o Kushina, los niños por su parte lo seguían tan inquietos como siempre y preguntando por cualquier cosa que les llamaba la atención has que terminaron de recorrer todo el hospital y para suerte de Shizune no se habían encontrado con las personas que ella temía hasta que salieron del lugar y así terminó el día para los uzumaki. Ya eran como las nueve de la noche y en la torre Hokage en el comedor seis personas de las cuales cinco de ellas tenían el cabello de color rubio y la otra la tenia de color azul oscuro, todos ellos se encontraban sentados alrededor de la mesa, nos referimos a la Hokage con sus recientes visitas, luego de un momento todos de dirigen a la sala de estar para sentarse a seguir conversando los adultos y los mas pequeños se dirigen a su habitación que les dieron por esa noche. - Así que el líder de los ninjas demonios es Kabuto Yakushi, jamas lo había imaginado – dijo Tsunade. - En efecto y parece que tiene muchos deseo de ver Konoha hecho cenizas, así como a mi y a Sasuke – dijo Naruto. - Pero ¿Pudiste detenerlo cierto? – Preguntó Tsunade. - La verdad es que se ha vuelto muy fuerte que antes, además de que ahora tiene las células de ese maniático de Orochimaru en su cuerpo por lo que puede utilizar todas las técnicas de él – contesto Naruto – y no estoy seguro si podré detenerlo, pero haré mi mejor esfuerzo – agregó. - Tienes razón, pero por ahora debemos de aumentar la vigilancia de la aldea y también mandarle un mensaje al Kazekage; estoy segura que dentro de sus planes también esta la destrucción de Suna y las demás aldeas y como ahora somos aliados tenemos que apoyarles en todo lo que este a nuestro alcance –dijo la Hokage. - Es cierto, ahora que lo dice, tiene mucha razón debemos de abisarle de esto lo mas pronto posible, para que Gaara-san pueda tomas las medidas necesarias, nosotros también tenemos que prepararnos para los posibles problemas que se nos pueda presentar mas adelante – dijo Hinata. - No te preocupes tanto por eso Hinata, ya que Konoha tiene a los mejores ninjas, todos sus compañeros y seinseis han entrenado muy duro todo este tiempo que ustedes estaban fuera y se han superado enormemente – dijo Tsunade muy orgullosa. - Y hablando de ellos, cuéntanos ¿Qué ha sido de su vida? ¿Se casaron? ¿Tienen familia? – Preguntó Naruto. - Si, todos están casados y tienen su propia familia – contestó la Hokage. - ¿Así? Haber desembucha obachan, cuenta, cuenta – exigió Naruto haciendo saltar una vena en la frente de Tsunade por su falta de respeto, pero se resignó ya que no había forma de hacerle dejar esa manía de llamarle y se propuso a contestar a su inquietud. - Pues, como ya te imaginaras, Sasuke se casó con Sakura y ahora tienen tres hijos de los cuales al igual que tú los mayores son gemelos, también son una mujer y un varón que por cierto son muy hábiles en las técnicas ninja y el ultimo es un varón –contestó Tsunade. - ¿En serio? Así que la competencia con el teme ese sigue, esto se pone interesante ¿verdad Hinata-chan? – Dijo Naruto abrazando a su esposa que se sonrojó de inmediato por el comentario de rubio haciendo reír a Tsunade. - Jeje... Tienes... razón – dijo Hinata muy roja. - Jajaja y no son los únicos con los que tienen que competir – dijo Tsunade sorprendiendo a la pareja. - ¿A... que se refiere Tsunade-sama? – preguntó Hinata muy roja. - Pues que Sakura y Sasuke no son su única competencia, porque tu primo Neji se casó con su compañera de equipo Tenten y también los mayores de sus hijos son gemelos, y también son varón y mujer – contestó la Hokage. - ¿De verdad?, ya tengo muchas ganas de volver a verlos – dijo Naruto muy emocionado – ¿Y que es del cejas pobladas? – Pregunto después. - El se casó con una ninja de la aldea oculta de las nubes que por cierto es una mujer muy hermosa y hasta ahora tienen dos hijos – contestó Tsunade. - Vaya suertudo que es ese cejas pobladas – comentó Naruto. - ¿Y que me dice de Shino-kun y Kiba-kun? – Preguntó Hinata. - Shino se casó con una mujer de su mismo clan, con ella tiene dos hijos y ahora es el nuevo líder del clan Aburame y en cuanto a Kiba, él se casó con la antigua compañera de Sasuke cuando formaban el equipo Hebi, Karín – contestó la Hokage. - ¿Eeeeeh? ¿Con esa mujer acosadora? No puedo creerlo – dijo Naruto – pobre Kiba, lo compadezco – agregó haciendo reír a las mujeres. - Karín ahora es una mujer muy tranquila ya el Clan Inuzuka lo aprecia mucho – contestó Tsunade. - ¿En serio? No te puedo creer – contestó Naruto – y que hay del gordito Chouji y el perezoso Shikamaru, de Ino, de Sai – preguntó. - Ino esta casada con Sai y tiene dos hijos –contestó Tsunade. - Jajaja ¿Y como es que Ino lo soporta sus sonrisas falsas de Sai? Conociéndole de seguro estará gritándole a cada momento – dijo Naruto. - En eso tienes razón – dijo la Hokage – Lo de Shikamaru ya debes saber que se casó con Temari, la hermana del Kazekage Gaara y Chouji se ha casado con una mujer de su propio Clan – comunica Tsunade. - Jajaja.... ya me lo imagino a la esposa de Chouji, una mujer igual de gorda que el... Jajaja – se rió Naruto. - ¡Naruto-kun, no te rías! – Le reprochó Hinata tratando de no contagiarse con la risa de su esposo. - Te equivocas, la esposa de Chouji no es gorda, por el contrario es una mujer muy hermosa – contestó Tsunade. - ¿De verdad? Yo creía que todos los del Clan Akimichi son gordos – Naruto dejando de reír. - Ya veo, entonces todos tienen familia ahora, y que hay de Kakashi-sensei e Iruka-sensei - preguntó Naruto. - Kakashi se casó con Anko Matarashi y tienen dos hijos - contestó la Hokage. - ¿Ehh? con la loca esa, no puedo creerlo, pobre de Kakashi-sensei de seguro recibira su merecido por llegar siempre tarde - se rió Naruto - y Iruka-sensei? - Preguntó, Tsunade sonrió ante esa pregunta. - El es el esposo de Shizune y tambien tienen dos hijo - contestó Tsunade viendo la sorpresa que habia causado su respuesta. - ¿Eeeeh? ¿en serio?, no puedo creerlo, ¿Iruka-sensei y Shizune-neechan?, jamas me los imagine -se rió Naruto. - y que sabe de mi hermana Hanabi - preguntó Hinata. - ella tambien esta casada y tiene un hijo - contestó Tsunade. - ¿de verdad? y con quien se ha casado? - pregunto de nuevo Hinata. - con Konohamaru - contestó Tsunade. - ¿Eeeeeh? con Konohamaru y como asi lo acepto Hiashi? preguntó Naruto. - El es el nieto del Sandaime, pero aun asi sus hijos no pueden apellidar Sarutobi sino Hyuga - contestó Tsunade. - me lo imaginaba -dijo Hinata. - Era de suponerse, que le pondia condiciones, el señor Hyuga es muy cuidadoso - dijo Naruto. - es cierto, pero ellos estan muy felices y parece que a Konohamaru no le impota que se pierda su apellido - contestó Tsunade - Pero ahora quiero hacerte una pregunta a tí Naruto - agregó. - ¿de que se trata Obachan? - contesto Naruto. - ¿Tu alguna vez te preguntaste quienes eran tus padres? - preguntó Tsunade. - ¿Eh? si en algunas aocaciones cuando me sentia triste, me pregunte quienes eran ellos y porque me abandonaron - contesto Naruto - ¿porque lo pregutas? - Porque aqui tengo una carta que dejo tu padre para tí - dijo Tsunade entregandole un sobre sellado. - ¿Una carta de mi padre? - pregunto naruto sorprendido mientras recibia la carta - pero si esta sellada con el sello del Hokage - agregó. - ¿Asi es, por favor leelo? -dijo Tsunade, Naruto lo miró con desconfianza, despues miró a Hinata para despues dedicarse a abrir el sobre.Sacó la carta con la mano temblorosa y muy ansioso, desdoblo la carta y empezó a leer. Hola Naruto: Esta carta que estarás leyendo en años mas adelante, lo escribo con la intención de poder explicarte y disculparme por lo que estoy a punto de hacer en estos momentos. Mi nombre es Minato Namikaze y todos aquí en Konoha me conocen como el cuarto Hokage, hasta el dia de hoy he vivido muy feliz a lado de mi familia, mi querida esposa Kushina Uzumaki y mis dos hijas Minako Uzumaki nuestra hija la mayor y Kumiko Uzumaki le segunda y con la alegría de que pronto nacerá mi tercer hijo al cual decidimos ponerlo como nombre Naruto Uzumaki, pero justo en este dia tenía que ocurrir esta terrible tragedia, justo el dia que estaba esperando con ansias por tu llegado hijo, justo en este dia tenia que aparecer ese terrible demonio, “el zorro de nueve colas” y como el cuarto Hokage que soy me veo en la necesidad de detenerlo arriesgando mi propia vida para que toda la aldea pueda salvarse y para eso necesito de tu ayuda mi pequeño ya que yo solo no podré detenerlo por el hecho de que este demonio es inmortal, perdóname por convertirte en el carcelero de este demonio Naruto, pero presiento que en los próximos años se necesitará de su poder para proteger Konoha y tú eres el mas indicado para utilizarlo y mantenerlo a raya; soy consciente que al hacer esto me estoy ganando tu desprecio y con mucha razón porque es posible que seas menospreciado y odiado por la mayoría de los aldeanos, pero estoy seguro que eso no será ningún impedimento para que tú puedas superarte como ninja y como persona, demostrándoles a todos de tu gran fuerza de voluntad y poco a poco te ganaras su cariño y respeto. Naruto, quiero que sepas que tu mamá no quiso que pasaras por esto, se negó rotundamente a mi petición, pero no había otra manera de detener el avance del Kyubi a la aldea, por lo que después de tanta insistencia de mi parte ella aceptó marcharse de Konoha llevándose a tus hermanas con ella y dejando a ti, ya que los consejeros de Konoha al enterarse que te convertirías en el carcelero del Kyubi se negaron ha dejarte salir junto a tu madre argumentando que dentro de la aldea estarías mas seguro y yo estoy de acuerdo, por esa razón he prohibido a tu madre acercarse a Konoha hasta que tu cumplas dieciocho años, para que tú te ganes el respeto de todos por ser tú mismo y no por tratarse de mi hijo; Naruto, perdóname por ser el causante de todos tus sufrimiento, pero lo hago con la mejor de las intenciones y por favor no odies a tu madre ni a tus hermanas por dejarte solo ya que el único culpable de so soy yo. Sin mas que decirte me despido mi pequeño y perdóname por todo el daño que pueda ocasionarte, tu padre que te quiere mucho Minato Namikaze “El cuarto Hokage” Naruto terminó de leer la carta y siguió mirando el papel que tenia en las manos sin levantar la mirada a las mujeres que se encontraban cerca de él esperando ver su reacción, aun no podía asimilar todo lo que había leído en esa carta y una serie de sentimientos se apoderaron de su alma; se sentía alegre al saber que tenia una familia y de quienes eran sus padres, estaba feliz de saber que era el hijo del hombre que tanto admiraba, pero también surgía un tremendo odio hacia él por haberlo condenado a pasar por una serie de malos momentos y dejarlo un camino lleno de dolor y odio, estaba alegre al enterarse que tenia una madre y dos hermanas vivas en algún lugar del mundo, tristeza por no conocerles y por no haber podido estar junto ellos, pero también sentía una profunda ira porque lo dejaron abandonado y sólo en esa aldea donde todos lo despreciaban, se sentía muy confundido con todas esas emociones felicidad, odio, alegría, tristeza e ira al mismo tiempo y no sabia como reaccionar. - Tsunade-obachan – dijo sin levantar la cabeza pero se notaba un profundo resentimiento en su voz – Tú y ero-senin siempre supieron quienes eran ellos ¿verdad? – Preguntó Naruto, la Hokage por su parte ya se esperaba una reacción de ese tipo. - Si... lo sabíamos – contestó ella bajando la cabeza al notar la tristeza del rubio. Naruto arrugo la carta que tenia en las manos con furia, asustando a Tsunade e Hinata al ver esa reacción que no se había presentado durante mucho tiempo. - Entonces... entonces... porque nunca me lo dijeron, porque nunca me dijeron nada – gritó lleno de ira, tirando la carta arrugada con fuerza y se levantaba del sillón para acercarse a la Hokage y agarrarle de las prendas levantándolo y samarreandolo – porque nunca me dijeron que era el hijo del cuarto... porque nunca me dijeron que tenia dos hermanas mayores y una madre vivas... porque – preguntó Naruto, la Hokage no dijo nada, Naruto la soltó y se volvió a sentar y empezó a llorar como nunca. Los niños que se encontraban en su habitación discutiendo que por la cama cerca de la ventana al escuchar los gritos lleno de ira de su padre, salieron para ver la razón de su ira, encontrándose a su padre con las manos en el rostro llorando; Hinata por su parte, recogió la carta arrugada del piso y se acercó a Naruto para abrazarlo y haciendo un gran esfuerzo por no llorar ella también al ver a Naruto así, no le gustaba para nada verlo de esa manera. Los niños se acercaron a sus padres para preguntar que había ocurrido para que su padre se pusiera así. - Papá, que pasó porque estas así - preguntó Misashí. Naruto no dijo nada y solo se levantó se encaminó a su habitación y deteniéndose por un momento – me voy a descansar, hasta mañana – dijo danloles la espalda y siguió su camino. - Mamá, ¿porque ni papá estaba llorando? – Preguntó Hitomi preocupada y un poco asustada por los gritos que habían escuchado. Hinata los miró por un momento dudosa de si contarles o no lo que había ocurrido, pero luego decidió contarles ya que siempre habían acostumbrado compartirlo todo y no tener secretos entre ellos. - Esperen un momento – dijo a sus hijos encaminándose a donde estaba Tsunade – Tsunade-sama me disculpo por lo sucedido, es solo que esa noticia nos tomó por sorpresa y él esta muy confundido, por favor perdone a Naruto-kun – suplicó Hinata. - No tienes porque disculparte Hinata, Naruto tiene toda la razón de enojarse, así que puedes estar tranquila porque yo nuca dejare de ver a Naruto de una forma diferente que hasta ahora – contestó Tsunade. - Muchas gracias – contestó Hinata aliviada – con su permiso, nos retiramos – agregó antes de salir del lugar seguido por sus hijos, decidida a contarles a los chicos de la existencia de la madre y las hermanas de su padre. |





















valla te felicito por tu fic q gran imaginacion tienes
y debo admitir q en los primeros capitulos llore un poco
esq fue tan lindo,pero espero q continues tu fic ademas quien se cree ese kabuto diciendo q va a poder matar a naruto y a todo el equipo kakashi incluyendo konoha
,ademas q naruto es mucho mas fuerte por q puede controlar varias colas del kyuubi a y una preguntita ellos ahora tienen 30 años verdad por q si antes tenian 15 y pasaron otros 15
,
bueno espero me respondas pronto al igual q pongas la conti
bueno chao y pasate si quieres por mi fic regresaste junto a mi!!!
bueno espero la conti chaooooooooooooooos




que gran imaginacion que tienes este capitulo estuvo genial espérare la continuacion pronto



Usuarios navegando por este Foro: *SaKuraa*, ARCANGEL1983, Hinata128, jeca21, ketzie-sempai y 8 invitados