Como todavía no e terminado el capi, e pensado en hacer como una presentacion d cada personaje. Pondré poco a poco como los personajes se iran al mundo ninja, x ahora solo tengo a un personaje echo. Así k para k no os angustieis os lo pongo
Una semana después...
Madrid, España
En un colegio de Alcorcón se encontraba una chica de unos 16 años, morena con unas mechas rubias que brillaban con los rayos del sol. Tenía los ojos marrones pero ocultos trás unas gafas rectangulares moradas.
Mientras la profesora estaba explicando la historia de la literatura, ella estaba en la inopia.
Adri: *Lleva así desde hace una semana... ¿Qué le pasa? Ella no es así...* - se decía su mejor amigo, contemplandola, desolado y angustiado.
Jessica: *¿Qué es esta sensación? La siento desde hace una semana... Algo me dice que va a pasar algo fuera de lo normal...*
Jessica pasó el resto de las horas, como todos los días desde hace una semana, sumida en sus pensamientos. Sus mejores amigos, Adri y Cristina, la seguían sigilosamente. Querían saber qué le pasaba pero dudaban de si podrían servir de algo. Así pasaron largo rato, intentando hablar con ella, hasta que Jessica paró en seco haciendo que sus amigos se escondieran detrás de una esquina.
Jessica: Sé desde que salimos del colegio que me seguís, ¿qué queréis? *He sentido que me perseguían, ¿cómo es posible?* - se giró para encararlos.
Cristina: Jessica... te notamos extraña desde hace una semana... - empezó a decir, mientras salía de su "escondite" seguida de Adri - y queríamos ayudarte...
Jessica: Lo siento... pero creo que no podéis ayudarme
Adri: cuéntanos que te pasa
Jessica: *Algo me dice que si les cuento podría pasarles algo...* !Lo siento! - se giró y salió corriendo hacia su casa para encerrarse en su habitación - pero que me pasa...
En la cueva de Akatsuki...
Se encontraban todos los miembros rodeando al líder, esperando sus órdenes.
Pain: Bien, ahora nos dividiremos y empezaremos a buscarlos - empezó - Como ya habréis notado, hay un chakra más fuerte. No sé si es porque está más cerca o porque es el más fuerte de los 18. Pero por si acaso irá Itachi a por él. Y una cosa más, no quiero que nadie monte ningún escandalo... no queremos que se enteren los de Konoha ni Hebi...
Todos asintieron e Itachi desapareció en una bola de humo.
Kakuzu: Odio a esos clanes... - murmuró, malhumorado.
Tobi: Tobi quiere saber por qué Kakuzu-san los odia - preguntó un sonriente Tobi.
Kakuzu: Por su culpa perdí la posibilidad de conseguir 20000 ryoko (no se si esa es la moneda) - al ver la cara de confución de los miembros, explicó - Ese era el precio de la cabeza del Raikage pero esos clanes lo mataron en esa guerra...
Hidan: !¿Lo mataron?! Pensé que el Raikage los mató... - murmuró, sorprendido a lo que los otros asintieron.
Pain: ¿Qué hacéis?

!A trabajar! - y dicho eso se fue a buscar, seguido de los demás.
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Madrid, España. Un mes después...
Jessica: Maldita sea... ¿Cómo se me ocurre olvidarme el cuaderno? Aunque claro, con las prisas... - suspiró.
Se encaminó hacia el colegio, que por suerte estaba abierto, y recogió el cuaderno. Miró extrañada su pupitre.
Jessica: Juraría que subí la silla... - tenía un presentimiento, así que empezó a buscar algo debajo de su pupitre y lo encontró. Era una foto impreimida de Itachi y la olió - Huele tan varonil... Espera, ¿cómo va a oler una foto? *No huele a Adri... ¿Quién se ha atrevido a coger mi foto?*
Cogió su cuaderno y su foto, subió la silla y salió del colegio. No se había dado cuenta de lo tarde que era hasta que salió del cole, ya había anochecido. Empezó a correr, no quería llegar tarde a su casa, aunque ya sabía que iba a estar castigada. Decidió tomar un atajo, así que dobló una esquina y se metió por un callejon oscuro. Continuó corriendo por el callejón hasta que alguien la agarró de la cintura y le tapó la boca, impidiéndola gritar.
?: Una chica no debería pasear por la noche ni mucho menos por un callejón oscuro - le susurró al oído, un hombre, haciéndola estremecer.
Este empezó a meter su mano por dentro de la camiseta, provocando un pánico en ella. Jessica intentó safarse pero antes de que pudiera hacer nada, su cuerpo se manchó de un líquido rojo carmesí. Miró al suelo y allí estaba, el cuerpo de su agresor. Entonces, asustada, dió media vuelta para huir de allí pero un obstáculo le impidió el paso. Era un hombre alto, de pelo largo y azabache y una mirada fría.
Jessica: No... no puede ser... - Miró, anonadada, al hombre que yacía delante de ella - ... Itachi...
Itachi: Ven conmigo... - le propuso, tendiéndole la mano. Jessica no se lo pensó dos veces, alzó su mano y en el momento en el que ambas se rozaron, desaparecieron sin dejar rastro.