por sakura the best girl el Lun Dic 01, 2008 2:48 am
capitulo3:edad media,isabella shanw
Sakura cayó sobre la tierra. Sintió como todo el polvo de ésta se elevaba y penetraba sus fosas nasales. Empezó a toser e inmediatamente escuchó la tos de Sasuke, quien parecía encontrarse en las mismas circunstancias que ella. Sakura se restregó lo ojos quitándose el polvo de éstos, fue entonces cuando vio asombrada el extraño lugar en el cual se encontraban.
Estaban en la tierra mientras muchas personas transitaban sobre calles de piedra. Señoras con vestidos largos y sombrillas que tapaban el sol, seguidas de sus mucamas. Muchas carrillas movilizadas por medio de caballos robustos y negros con un “conductor” que por medio de una enorme varita hacía que el caballo diera giros a donde él quisiera. Dentro de estas carrillas iban personas, obviamente aristócratas, con muchas joyas si se trataba de mujeres y en el caso de los hombres con relojes de oro colgando de sus bolsillos y guantes blancos de seda, impecables. Un gran reloj estaba en medio de la plaza pública, y hablaba con un señor que se encontraba arrimado a él. Sakura recordó que había leído que en aquella época, las personas tenían sus propias tierras, alejados de los impuros. Ningún impuro era permitido en tierras “normales” y viceversa.
Había estado tan sumergida observando todo aquello que no vio a Sasuke que ya se había parado y le extendía una mano para que se levantara. Como ella no lo vio el chico la agarró bruscamente del brazo y la levantó. Sakura soltó un quejido de dolor.
- Podrías ser más delicado!?- dijo Sakura molesta.
- No.- dijo Sasuke fastidiado. — Y bien, dónde diablos estamos?
- En la edad media obviamente. Parece que nadie nos ve..- dijo la pelirosa caminado enfrente de las personas, pero simplemente ni siquiera se percataban de su presencia. — Sí, definitivamente no nos pueden ver… Sasuke se quedó observando fijamente una cafetería que estaba justo frente a ellos. Sakura trató de ver qué era lo que llamaba su atención, mas no vio nada fuera de lo común. Fue entonces cuando el moreno la tomó nuevamente por el brazo y la arrastró hacia el café. Al entrar ella pudo ver a muchos hombres tomando y riendo, algunos estaban acompañados por mujeres jóvenes y hermosas. Aquel lugar tenía una música de rocola bastante vieja, pero que le daba un ambiente al lugar algo bohemio y elegante. Pronto se vio frente una mesa y Sakura entendió el por qué de su repentino interés en aquel sitio.
Tres hombres estaban sentados conversando animadamente. Uno de ellos era William, y el otro…..
- No puede ser.- dijo Sakura impresionada - Eres tú….
- No tonta.- aclaró. — Es Xavier.
Parecía algo simplemente sobrenatural. El joven que estaba frente a ella, era el vivo retrato de Sasuke. Su cabello negro, cayendo por su frente libremente y sus ojos negros eran inconfundibles. Hasta la misma expresión de superioridad estaba impregnada en él. Sus gestos eran fríos y a la vez intensos. Era Sasuke, no cabía duda alguna.
- Eres tú definitivamente, en tu rostro se ve reflejado la estupidez que te envuelve.
- Cállate Haruno.- dijo Sasuke agarrándola fuertemente del brazo y acercándola lo suficiente como para susurrarle en el oído. - Por algo te casaste conmigo no es así!?
Sakura quiso responder ante esto pero mejor no lo hizo. Sasuke la soltó bruscamente prefiriendo escuchar la conversación.
- Y entonces Pirandello? Cuándo piensas casarte?- dijo el hombre que no sabían quién era, pero que hablaba animadamente.
Xavier rió.
- Casarme? .- dijo él riendo. — Hay tantas…. por qué escoger solo a una?
Sakura soltó un respingo de rabia.
- Dicho y hecho. Es igual de estúpido como tú.
- Por qué no le pides la mano a Michelle?.- dijo William. — Es de buena familia.
Xavier levantó una ceja, gesto que Sasuke había heredado.
- Michelle? No gracias, yo paso…
- Pues ella se ve muy ilusionada..- dijo William.- No deberías jugar con algo así.
- Yo no le doy ilusiones.- dijo Xavier descaradamente. — Ella se las hace sola..
Sasuke rió. Encontraba muy gracioso verse a él mismo en aquellas vestimentas tan antiguas, y sin embargo, hablando exactamente como él lo haría.
- Bueno.- dijo el hombre desconocido. — Ustedes no tiene problemas con ello. Cuando quieran señalan a una doncella con el dedo y se casan. Yo no puedo hacer eso, debo encontrar a una rápidamente..no quiero envejecer solo.
- De qué hablas?- dijo William. — Aún falta mucho para eso!- dijo burlándose con Xavier.
- Pero no tengo su fortuna! Ustedes dos son ricos, millonarios, yo no. Ninguna señorita de clase quiere casarse con alguien que no tenga dinero para mantenerla como una reina!
- Mira; las mujeres, son todas unas interesadas. No tienen nada en el cerebro, lo único que saben hacer bien es cuidar a los hijos y por eso hay que mantenerlas en la casa. Y para colmo pretenden que el marido, que es quien gana el dinero trabajando, las mantenga. Son como una plaga.- dijo Xavier.
- Pero son buenas!- dijo el desconocido. — Por favor admitámoslo! Sin ellas la vida sería aburrida. Esas curvas, esas caritas..dios mío qué haría yo sin mujeres!
Xavier y William rieron al unísono.
- Eso sí!- dijo William.
Sakura tenía una cara de ofendida única.
- Machistas imbéciles!- gritó, pero aquello no funcionaba, ellos no la escuchaban. — Cómo pueden ser así! Las mujeres sí tenemos cerebro en qué piensan ignorantes!?
- Ya cállate Haruno!- dijo Sasuke. — Estamos en una edad machista recuérdalo.
- Pues esta edad apesta!
- Puede ser.- dijo William, pero no el William que estaba sentado con Xavier y el desconocido, sino el mismo que los había llevado hasta allí. Estaba al lado de Sasuke y se observaba así mismo algo alegre. — Qué buenos tiempos eran aquellos!
- Xavier es un idiota.- dijo Sakura. — Me enferma tan solo escucharlo.
Sasuke miró despectivamente a Sakura y ella le devolvió la mirada.
- Cómo fue que decidí casarme con ésta? - dijo Sasuke tratando de encontrar una explicación a todo aquello. Sakura era una insufrible sabelotodo, inmunda, y nada atractiva ¿Cómo pudo él, el Príncipe de Orochimaru, fijar sus ojos en alguien así? Ni en el pasado, ni en el presente, ni en el futuro había explicación coherente.
- En realidad en quien fijaste tus ojos primeramente no fue en Isabella, sino en su hermana, Carmen.
- Lo sabía!- dijo Sasuke. — Tenía que haber alguna explicación razonable.
- Sí, lo que pasó fue que conociste a Carmen sin saber que tenía una hermana, osea Isabella. Vas a ver, su historia es muy complicada. Lo único que puedo decir es que Carmen es sinónimo de pecado, lujuria y lo podrás comprobar con tus propios ojos..mientras que Isabella..
- … una desabrida..- dijo Sasuke mirando a Sakura.
William rió.
— Vas a ver tú mismo lo que sucedió para que te casaras con Isabella, pero único que puedo decirte es que ella es muy diferente a Carmen. Lo único que ambas tienen en común es que son intensas. Isabella era espontánea, vivía sin reglas ni normas..por eso le costó tanto a Xavier llevarse bien con ella, pues tuvo que aprender que a Isabella no había nadie quien pudiera controlarla…era como el aire…se iba de las manos…
- Dominarla? No creo que me haya costado trabajo alguno..- dijo Sasuke mirando a Sakura.
- De hecho, ambos terminaron dominándose mutuamente…- dijo William,- Pero basta, ya me voy ustedes solo sigan a Xavier.
William se desvaneció.
- Genial, por qué tuve que dejar caer ese libro!- dijo Sasuke mientras seguía a Xavier, que se había levantado y ahora caminaba fuera del café.
- Porque eres un idiota.- dijo Sakura.
- Cállate la boca Haruno antes de que te la parta de un golpe.
- Eres tan cobarde como para golpearme Uchiha?
Sasuke paró un instante fijando sus ojos negros en ella firmemente. La pelirosa retrocedió inconscientemente.
- No me pongas a prueba Haruno- dijo él, y entonces siguió su camino.
Sakura se quedó callada el resto del camino. Sasuke no era capaz de pegarle, pero decirle aquello había servido para que cerrara el pico de una vez por todas.
Llegaron a las internaciones de un bosque, el sol de la tarde pegaba cada vez más fuerte. Sakura y Sasuke habían empezado a sudar y ya estaban cansados de seguir a Xavier, cuando de repente éste se paró. Un hombre se encontraba arrimado a un árbol. Tenía un sobretodo negro puesto, por lo que no se podía vislumbrar su rostro.
- Por fin llegaste.- dijo el desconocido.
- Estaba ocupado. Y qué noticias me tienes?
El hombre se dirigió al él, mostrando unos ojos celeste cielo y un cabello rubio que fue fácilmente reconocido por los dos chicos.
- Naruto!- dijo Sakura.
- Qué hago hablando con Uzumaki!?- dijo Sasuke furioso. (no se llevan bien! Jaja)
- Los Gitanos han dejado la zona norte, se dirigen hacia acá. Sabes muy bien sus demandas, y sabes la clase de criaturas que son.- dijo Naruto sacando su shuriken y limpiándola con su sobretodo.
- Sé quienes son.- dijo Xavier. — Malditos ladrones. Son una raza peligrosa en nuestros planes y lo sabes. Son muy ingeniosos, y mentirosos..no se puede confiar en ellos.
- Entonces qué hago?- dijo Naruto.
- Itachi, por ahora, solo investígalos. Lo haría yo, pero estoy con varios negocios encima y lo sabes bien.-
- Itachi?? Se llama Itachi?- dijo Sakura.
- Sí, que no oíste Haruno?- dijo Sasuke.
Sí que había oído, pero le resultaba algo curioso, que precisamente en el pasado, Naruto Uzumaki, el que venció al Señor Oscuro se llamara precisamente como él.
¿Naruto llevándose bien con Uchiha? ¡Aquello no podía pasar ni en sueños! Sin embargo sucedía. Parecían llevarse muy bien juntos contra cualquier razón lógica. A la memoria de Sakura volvió entonces el recuerdo de su primer día en Hogwarts. Naruto había sido interceptado por Sasuke y éste le había propuesto unírsele, a lo que su amigo respondió con un “no” rotundo, cambiando el destino ¿Qué hubiera sucedido si en aquel preciso instante él hubiera aceptado ser amigo de Uchiha? Comprendió entonces, que se trataba simplemente de las decisiones que se tomaban en el ambiente en el cual la persona se desarrollaba. En el presente, Naruto hizo amistad anteriormente con Sai, por lo que aceptar la de un chico que despreciaba al pelinegro no era posible para él; pero en el pasado las situaciones variaban, por lo que seguramente, los resultados también.
- Como quieras, si algo se me ocurre, iré a buscarte.- dijo Itachi mientras guardaba su shuriken de dimensiones exageradas.
- Perfecto.
Itachi se alejó caminando mientras Xavier permanecía ahí parado. Parecía pensar profundamente en algún tema. La pelirosa recordó en ese preciso momento cosas que había leído en libros anteriormente sobre aquella época.
“Las personas “normales” vivían en un mundo bipolar. Separado en dos partes: personas e impuros. …stos se encargaban de controlar criaturas malignas y espectros, que habitaban más que nada en esos tiempos. Los Gitanos eran una raza intermedia, no eran considerados “normales”, pero tampoco eran considerados impuros. Repudiados por ambos lados, su única salida era viajar y vivían nómadamente robando o engañando, pues en eso era expertos.”
”Cuando regrese volveré a leer el libro.” pensó la chica.
Xavier por fin caminó quitando ramas y atravesando algunos arbustos. Hasta quedar frente a un río.
Sakura se arrimó a un árbol mientras Sasuke se sacaba la corbata que ya le estaba molestando bastante.
- Hace demasiado calor..- comentó el moreno.
Xavier observaba el lago cuando de pronto, entre los árboles encontró un vestido blanco.
- Y esto?- dijo él.
Fue entonces cuando del río surgió una cabeza y luego el cuerpo de una mujer bronceada y de cabellos rosados. Estaba dando la espalda a Xavier, el agua le llegaba hasta la cintura, por lo que solo permitía ver su espalda desnuda. Suficiente como para que tanto Sasuke y Xavier de quedaran boquiabiertos.
- Carmen.- dijo Sakura.
Pero entonces la chica volteó el rostro ante el crujir de una rama, y Sakura se vio frente a una mujer idéntica a ella.
- Isabella?- dijo Sasuke.
La pelirosa a penas podía respirar. Ella conocía aquel rostro. Los ojos que la miraban todas las mañanas desde el espejo parecían cobrar vida en otro cuerpo. Sí, podía reconocerse en aquellas pecas que cubrían sus hombros como un manto imperfecto, en aquellos labios rojos por la vieja costumbre de mordérselos, en esa piel bronceada sin necesidad de recibir la luz del sol. Todo..todo era de ella, pero estaban alguien más.
- Vaya Haruno…en verdad tienes ese cuerpo??
Sakura se puso roja y le tapó los ojos a Sasuke con ambas manos.
- Esto es tuyo?- dijo Xavier sonriente tomando el vestido blanco. — Creo que no es bueno que ande una doncella por aquí sola, podría encontrarse con cualquiera…
Isabella tenía unos ojos verdes intensos, como si fuego habitara dentro de ellos. Sasuke lo notó en cuanto se soltó de las manos de Sakura. Era ella, la inmunda de siempre, pero convertida en una mujer.
- Yo sé lo que hago.- dijo Isabella. — Ahora, suelta mi vestido.
- No quieres que te lo acerque?- dijo Xavier acercándose al río. Entonces Isabella tomó una piedra y la lanzó contra él.
- Auch!.- dijo Xavier. — ok entendí la indirecta!
- Ahora puedes lárgate!- dijo Isabella.- Vete!
Isabella seguía tomando rocas y las lanzaba contra Xavier, el chico soltó el vestido y se fue antes de que una de esas piedras cayera sobre su cabeza.
- Eras una salvaje Haruno!- dijo Sasuke.
- Te lo merecías, por pervertido.- dijo Sakura. — Creo que ahora seguimos a Isabella no te parece?
- Como sea.- dijo Sasuke.
Isabella caminaba hasta la orilla del río. Sakura volvió a taparle los ojos a Sasuke para que no la viera desnuda.
- Déjame!- decía Sasuke. — Yo puedo ver lo que quiera!
- Sí pero es mí cuerpo y no quiero que lo veas!- dijo Sakura.
En cuanto Isabella se puso el vestido blanco, Sakura quitó las manos de los ojos de Sasuke, quien ya estaba empezando a molestarse más de lo usual. Isabella empezó a caminar entre los árboles. Sakura y Sasuke trataban de seguirle el paso mientras algunas mariposas volaban de arriba hacia abajo entrando en alguno agujeros de los grandes robles. Sakura tenía la impresión de que Isabella era de clase baja, pues tenía un vestido blanco ligero, el cual usaban solo las mujeres humildes; mientras que las adineradas los usaba con encajes y de más. Mientras caminaban Sasuke no dijo nada sobre aquello, y por un momento la ojiverde pensó que no se había percatado de ello, pero se equivocó.
- Ves Haruno?- dijo finalmente el moreno. — En el pasado, presente y futuro siempre serás una más del montón, junto a los inferiores.
Sakura le dirigió una mirada llena de rabia.
- Y tú siempre serás un imbécil, pasado, presente y futuro.
Los dos se detuvieron al verse frente una casa grande, obviamente esta si pertenecía a gente adinerada. Isabella entró por la puerta de atrás. Sakura notó la sonrisa esbozándose en el rostro del moreno.
- Eras una criada.- dijo Sasuke riendo mientras seguía a Isabella.
- Cállate o haré que tu vida sea un infierno.- dijo ella siguiéndolo.
Ambos entraron en una cocina inmensa donde había muchas mujeres cocinando. Una de ellas se levantó de una mesa y corrió hacia Isabella.
- Mi niña la señora la andaba buscando, yo le dije que fue a la tumba de su padre, pero no estoy segura de que me creyera.
- No importa, gracias nana.- dijo Isabella mientras salía de la cocina.
- Nana?- dijo Sasuke, - creí que eras una criada…
Sakura siguió a Isabella, aquello estaba muy extraño. Sasuke la siguió muy de cerca. Isabella subió las escaleras de la casa y atravesó un largo pasillo hasta entrar a una habitación. Sasuke y Sakura entraron también. Adentro estaba una gran cama y velador, con espejo y silla, y un armario amplio. Por todas partes había fotografías…de Isabella.
- Qué?! Ahora sí que no entiendo.- dijo Sasuke viendo una foto, allí Isabella salía con vestidos elegantes y sofisticados, como cualquier otra señorita de sociedad.
En esos momentos ella estaba encerrada en el baño. Sakura estaba igual de sorprendida que Sasuke.
- Qué razones tiene para vestirse como plebeya cuando no lo es…- se dijo en voz alta la ojiverde. — seguramente Xavier no sabe que ella tiene dinero, ha de pensar por la vestimenta que usaba que era una campesina más.
- Sí…pero por qué lo hace?- dijo Sasuke.
William apareció sonriendo.
- Cómo les va?
- Estamos algo confundidos.- dijo Sakura.
- Si, por eso aparecí, pude sentir que tenían una duda y ahora veo cuál es. Bueno, como les dije, Isabella es muy especial. Miren, ella es hija de el difunto Ernesto Shawn, gran empresario, y de una pirata, Juana Xu.
- Una pirata?- dijo Sasuke.
- Exacto, entonces, bueno su madre era una mujer valiente, que se encargaba de ayudar a los que no tenían nada. Murió en su intento pacifista. Luego el señor Shawn se volvió a casar, con Magdalena, madre de Carmen.
- Entonces son medias hermanas.- dijo Sakura.
- Sí. Bueno, en cuanto el señor Shawn murió, Magdalena trató muy mal a Isabella, la odiaba, porque no era de su sangre, solo era la hija de una pirata cualquiera. Solo la tolera en la casa porque el señor Shawn le dejó una suculenta herencia, de la cual Isabella es acreedora. Bueno, la chica no creció con mucho amor, pero sí es de armas tomar eh? Sacó el gen de su madre, el de ayudar a los demás.
- Entiendo, se viste como una mujer corriente para juntarse con los necesitados y ayudarlos sin ser descubierta!- dijo Sakura.
- Exactamente!- dijo William
- Tenía que ser tu antepasado, es igual de repulsivamente caritativa.- dijo Sasuke tornando los ojos.
- Qué hora es?- dijo Sasuke sin prestarle atención.
Sasuke miró su reloj. Marcaban las cinco de la mañana, claro, era la hora de su mundo, no la de aquel.
- William tenemos que estar en Konoha dentro de una hora, para asistir a clases.- dijo Sakura..
- Está bien, en una hora los recojo no se preocupen.- William desapareció
Isabella salió del baño con un vestido blanco con hermosos encajes. Su cabello, antes naturalmente suelto, ahora estaba recogido en una trenza y con ciertos adornos en ella. Tenía un poco de rubor en sus mejillas y difícilmente se podría decir que era la misma chica que vieron en el lago.
- De verdad me veo así con vestido?- dijo Sakura observando a su antepasado.
- He visto mejores..- dijo Sasuke con la intención de irritar a la pelirosa, pero en realidad le gustaba mucho lo que veía. — En todo caso, mejor te ves sin nada..
La puerta de la habitación se abrió. Una mujer con un vestido negro y cabello rubio entró. Su piel era blanca y sus ojos verdes, tenía ciertas arrugas en su rostro, y sin embargo era hermosa.
- Dónde has estado?- dijo Magdalena con cierto enojo. — No se ve bien que una doncella salga sola.
- Pues yo salgo a donde a mí me da la gana.- dijo Isabella. — Necesitaba tomar aire, el encierro me aturde.
- Cuidado cómo me contestas muchachita insolente!- dijo Magdalena.
- Cómo quieres que te conteste entonces?- dijo Isabella.
La puerta se abrió y una mujer joven de por lo menos la misma edad que Isabella entró. Tenía el cabello rojo oscuro como la sangre y la piel blanca. Sus ojos verdes parecían dos gemas que irradiaban una energía increíblemente sobrenatural. Cargaba un vestido rojo que resaltaba su exuberante belleza. Aquello no podía ser verdad. En el mundo, no podía existir belleza tan perfecta. Sasuke quedó mirándola mientras Sakura sonreía.
- Es Carmen.- dijo Sakura.
- Es impresionante....- dijo Sasuke completamente embelesado.
Isabella era tan insignificante como Sakura delante de aquella diosa.
- Qué pasa mamá?- dijo Carmen.
- Tu hermana me saca de casillas!- dijo Magdalena. — Ya no soporto sus malcriadeces..eso definitivamente lo sacó de su madre!
- Sí, yo creo que lo heredé de ella.- dijo Isabella sonriendo, parecía orgullosa de ello.
- Ya déjala mamá! Si ella quiere salir tiene todo el derecho de hacerlo.- dijo Carmen. Su voz era seductora, al igual que todo en ella. — Isabella es libre de hacer lo que se le plazca.
Isabella le sonrió a su media hermana.
- Como sea!- dijo Magdalena saliendo del cuarto.
Carmen se sentó en la cama de Isabella.
- Donde fuiste?- dijo Carmen mirándola maliciosamente. — No me digas que hay algún pretendiente y yo no sé nada..
- No, para nada.- dijo Isabella. — Sabes muy bien que no pretendo casarme.
- Por Kami! No me digas que sigues con esa idea loca de no casarte. Qué vas a ser entonces eh? Monja?
- No. Me dedicaré a recorrer el mundo en barco, ayudando a los demás. Como lo hacía mamá.- dijo Isabella esperanzada.
Carmen entornó los ojos.
- Eso es ridículo, una mujer que no es monja sin casarse y andando en barcos cuando eso es de hombres….quién ha visto algo así!
- Y eso no es todo.- dijo Isabella sonriéndole. — También pienso andar en pantalones.
- Pantalones! Qué es lo que piensas hacer cambiar de sexo?- dijo Carmen.
- No digas esa palabra!- dijo Isabella inevitablemente ofendida. Se sonrojó toda con solo escucharla. — No es algo que debe salir de la boca de una doncella!
Carmen volvió a tornar los ojos.
- Pero si así se llama! Por Kami Isabella! Todas esas reglas de lo que hay que decir y hacer me tienen sin cuidado. Qué es eso de que uno no puede tocar ni dejarse tocar por su novio hasta después del matrimonio? Me parece absurdo y aburrido.
Isabella la miró incrédula.
- A mí también me parecen absurdas algunas reglas, como la de los pantalones y lo de que una mujer no puede vivir si no es casada con un hombre que la mantenga..pero lo de tocar y dejarse ? Por Kami Carmen qué pensamientos pecaminosos tienes??
Draco empezó a matarse de risa.
- Pecaminosos??- dijo mientras se mataba de risa.
Sakura le dio un golpe en la espalda.
- Y bueno en esa época decir lo que dice Carmen era solo de las putas!- dijo Sakura defendiéndose.
- No me toques Haruno!- dijo Sasuke ante el golpe de Sakura. — Ubícate quieres..aunque estemos juntos en esto ponte en tu lugar..
- Como sea Uchiha.- dijo Sakura mirándolo furiosa.
Carmen reía ante la corrección de Isabella.
- Querida hermana…ya te veré cuando encuentres un hombre que te haga sentir, y vas a ver cómo te va a encantar que te acaricie, que te diga cosas al oído y te haga temblar entre sus brazos..
- Ya basta Carmen! Qué no te han enseñado a ser más recatada?? Además, hablas como si lo hubieras vivido ya!
Carmen se pasó seductoramente la lengua por el labio superior.
- Tal vez ya lo he vivido…
Isabella la miró incrédula, parecía no poder siquiera hablar ni pronunciar palabra alguna.
- Por KAMI! En qué clase de mujer te has convertido! Ni siquiera estas comprometida y ya has estado con un hombre?!
Carmen la miró fastidiada.
- No seas hipócrita hermanita, porque eso de salir a ayudar a la gente no te lo cree nadie. Quien sabe con quien andas a escondidas de mamá.
- No me creas como tu.- dijo Isabella. — Yo no soy capaz de hacer esas cosas!
Carmen se levantó y se dispuso a salir, pero antes miró de arriba abajo a su hermana.
- La diferencia entre tu y yo, es que yo digo las cosas de frente y no soy una hipócrita como tu.- con esto salió.
- Qué grosera!- dijo Sakura.
Sasuke se dispuso a decir algo pero entonces todo se puso borroso y luego negro. Los dos chicos sintieron un frío piso y abrieron los ojos. Estaban nuevamente en la biblioteca, en la zona prohibida. Sasuke se levantó y miró a William que salía del libro.
- Bueno, los traje a tiempo.- dijo él. — nos vemos en la noche.- y con esto desapareció.
Sakura se levantó del suelo.
- Hay que salir rápido!- dijo la pelirosa.