CAPÍTULO 1: DESTRUCCIÓN DE KONOHA: EL HERMANO DE SANGRE DE SAKURA.
Un profundo corte tintaba su brazo derecho en sangre. Apenas lograba contener su brazo sano unas gotas de la fluida hemorragia, que poco a poco se llevaba el suspiro de vida que en esos momentos le restaba. Su chakra se había agotado; no podía realizar ni la más efímera curación que la permitiese recobrar la esperanza de sobrevivir. Su cabello, enmarañado y sucio, aquel que siempre había cuidado con tanta devoción y esmero desde que era una cría, ahora le era indiferente. Toda ella se hallaba sucia, cubierta del polvo de las casas derruidas y quemadas por las que había tenido que arrastrarse el día anterior. Su cuerpo y manos estaban manchados en sangre, ya reseca por el paso de las horas, no sólo suya, sino de los seres a los que amaba… de los seres con los que había compartido su infancia y ahora adolescencia… y que se hallaban bajo tierra desde hacía pocas horas…
Sus ojos jade, ya cansados por el simple hecho de seguir respirando, se torturaban por las imágenes que permanecían en su mente y que seguía recordando cada instante.
¿Por qué era tan débil? ¿Por qué siempre tenía que ser salvada por una persona importante para ella a costa de la vida de la misma? Estaba agotada…
De pronto, sus piernas le fallaron y se precipitó hacia el suelo. Dolor… ya ni siquiera sentía nada… Ni siquiera intentó ponerse en pie una vez más para intentar seguir el pedregoso sendero que a saber donde conducía… ¿Para qué? ¿Para huir de su destino? ¿De la muerte? ¡Que la encontrase de una vez y la liberase de los recuerdos de aquella maldita masacre que había tenido que presenciar, impotente! El simple hecho de vivir se le hacía pesado… Quería morir… y así reunirse con sus compañeros… su padre… y… y… ¡Su madre! ¡Claro! ¿Cómo podría rendirse después de lo que prometió?
Flash back:
- Sakura… - susurraba una mujer en un intento por calmar a la alterada kunoichi.- Sakura… No llores…
La mujer había sido fruto de una explosión que le había causado numerosas hemorragias internas al proteger a su hija, quien, a pesar de que había sido instruida por la mismísima Tsunade, se había dejado llevar por la espesa nube de pánico y desesperanza que hacía unas horas escasas asolaba su querida villa. Y más ahora, sosteniendo a su madre, quien había dado su vida por protegerla. Eran sus últimos instantes junto a ella. Se le escapaba su vida de entre sus manos y no podía hacer nada… Su chacra, ya agotado, había sido invertido en el salvamento de todas las personas que pudo encontrar a su paso. Sin embargo, su extenuación hizo mella en ella y bajó la guardia, siendo atacada traicioneramente con una granada de mano, y que de no haber salido su madre a tiempo, ahora estaría muerta. Pero a qué precio…
- Sakura – volvía a susurrar su madre.
- Si… mamá… - decía la pelirosa aferrando fuertemente la mano de la moribunda mujer, con dos cascadas fluyendo de su mirada jade.
- El tercero está muerto… tu padre ha muerto… Sólo quedo yo… Sólo yo sé la verdad… Y es hora de que la sepas tú también…
Sakura esperaba, expectante, ya que todo sonido se negaba a salir de su boca. Tan sólo miraba con ternura a la mujer que la había dado tanto…
- Escúchame, hija… Nosotros… no somos tus verdaderos padres…
Sakura abrió sus ojos de par en par, incrédula:
- ¿Soy… a…dop…tada? – susurró con un hilo de voz.
- Sí… Tu padre y yo habíamos intentado tener hijos, pero yo era estéril… El tercero, ante aquella situación, decidió hacernos cargo de vosotros…
- ¿Có-cómo que de nosotros?
- Sakura… Cuando tú naciste, te dejaron a nuestro cargo… junto a tu hermano, de tres años de edad…
-
La pelirosa pegó un respingo:
- ¿Tres años, dices? ¿Tengo un hermano y nunca lo supe?
- El hokage, para ello, nos mandó un tiempo fuera… Para que cuando volviésemos a la villa… te considerasen a ti nuestra hija de sangre, ya que por entonces acababas de nacer… y a tu hermano, un niño huérfano que habíamos encontrado por las calles de un poblado y que habíamos decidido adoptar… De este modo os protegíamos a uno de los dos…
- ¿Proteger? ¿De qué? – exclamó Sakura, comenzando a hervir de frustración.
- De aquellos… que quieren poseer el poder… de controlar…el tao…
- ¿El tao? – preguntaba Sakura, histérica. ¿Qué es el Tao?
Se acababa el tiempo… Su madre expiraba… y tenía tanto que aclararle…
- Sakura… Tu hermano y tú sois los últimos descendientes del Tao… tu barrera de sangre… - en ese momento, una bocanada de sangre salió involuntariamente de su boca.
- Mamá – gritó la pelirosa. No hables…
- No hija… - siguió la mujer. Tú debes saber… Tu verdadero nombre… es Shunkou Daisane... Tu hermano… al poco de comenzar su vida junto a nosotros… fue raptado por Orochimaru… Creímos que había muerto… hasta que… Tsunade-sama supo de él hace unos días… ¡Está vivo!... Sakura… hazte fuerte… el poder que hay dentro de ti… ¡descúbrelo!… encuentra a tu hermano… encuentra a Train…
Entonces fue cuando sus ojos se cerraron y su último suspiro se perdió en el viento…
- Train-kun… - susurró la pelirosa.
Sakura no podía creerlo… ¿Por qué la tenía que ocurrir aquello a ella? Aún permanecía aferrando la mano ya inerte de su madre, con los ojos hinchados y enrojecidos de tanto llorar. No podía abandonarla… No a aquella mujer a la que quería con locura…
- ¡Sakura! ¡Sakuraaaa!
La kunoichi volvió su rostro hacia la dirección de la que provenían aquellas voces que la llamaban con desesperación. De pronto, por el lateral de uno de los edificios en llamas cercanos a su posición, aparecieron corriendo a la par dos jóvenes a los que reconoció de inmediato. A pesar de la situación, sus labios, agrietados por la deshidratación, consiguieron formar un esbozo de sonrisa al ver a sus compañeros con vida.
- Naruto… Sai… - susurró, ya que no tenía fuerzas para elevar la voz.
Ambos llegaron rápidamente y se arrodillaron para abrazarla. La pelirosa desasió la mano de su madre por un instante para corresponder a su abrazo con fuerza, pues por un momento su rostro sombrío se iluminó al alcanzar la esperanza de que aún no estaba sola… ¡Les tenía a ellos! Estaban vivos…
- ¡Sakura! – gritó Naruto. ¡Sabíamos que estabas viva!
- Te hemos estado buscando todo este tiempo, ¿Sabes? – dijo Sai con una sonrisa. Pero no perdíamos la esperanza…
Los tres se desasieron por fin.
- ¡Vayámonos! – continuó Sai levantándose. Hay que darse prisa… Los de Akatsuki están reorganizándose… ¡Hemos de poner a toda la gente que podamos a salvo antes de que sea demasiado tarde!
Sakura había bajado su mirada y entrecerrado sus ojos jade, y parecía no escucharle.
- ¿Me estás escuchando? – dijo Sai al ver que la pelirosa no le hacía caso.
Sin embargo, Sakura permaneció inmóvil, con su rostro descompuesto, observando algún punto del suelo…
- ¡Sakura! – gritó Sai aferrando su brazo con fuerza para levantarla.
- ¡No! – gritó ella desasiéndose de su agarre bruscamente.
- Pero…
Entonces Naruto, que hasta ahora había estado observando las reacciones de la pelirosa, levantó una mano, en señal de silencio, que hizo que Sai callase y le mirase, intrigado. Naruto había cambiado su expresión. Su mirada estaba llena de tristeza y compasión y miraba fijamente hacia el mismo sitio que Sakura. Entonces el moreno entendió y bajando la cabeza en señal de arrepentimiento, se cruzó de brazos, dispuesto a esperar todo lo que hiciese falta. Le dolía reconocerlo, pero después de todo, Naruto la conocía mejor que él.
- Lo siento – susurró el joven.
Naruto miró a la pelirosa, que seguía sin reaccionar, y cogió suavemente las manos de la kunoichi. Ante el contacto, Sakura le miró.
- Sakura… - comenzó. Sé que esto es duro para ti… Sé que todos estamos pasando por un infierno… Todos hemos perdido gente a la que apreciamos, pero ahora no podemos hacer nada. Tan sólo huir… Si te quedas aquí, tú también morirás y estoy seguro de que tu madre nunca me lo perdonaría… Debemos ser fuertes… Más fuertes que nunca en nuestra vida… No podemos rendirnos… Hemos de seguir luchando y así conseguiremos la victoria de un modo u otro…
- Pero… - respondió la pelirosa. Yo no puedo abandonarla…
- ¡Escúchame! – exclamó. Tu madre siempre estará contigo… Pero ahora, ¡Debemos irnos! Ella a luchado por ti… ¡No hagas que todo ese esfuerzo haya sido en vano! ¿Qué hay de la chica malhumorada y valiente que tengo por mejor amiga?
Sakura sonrió involuntariamente ante el comentario del rubio. Él tenía razón… Debía encontrar a su hermano… Debía cumplir con la última voluntad de su madre… Era una promesa…
Entonces se levantó de un salto, y con fuerzas renovadas, agarró la mano de Naruto, levantándole y le dedicó una sonrisa a Sai:
- ¡Vayámonos! – exclamó.
Y los tres emprendieron a correr, desapareciendo tras una cortina de humo…
----------- Fin del Flash Back ----------------------
- Naruto… Sai… - susurró la pelirosa desde el suelo. No puedo más…
La joven se había separado de sus amigos en el campo de batalla, cuando ellos decidieron hacerse responsables de la salvación de un grupo de personas supervivientes, y ella había decidido continuar la lucha por su cuenta. Había sido doloroso, pero ella les prometió que se volverían a encontrar, viéndoles partir bajo máscaras de preocupación. Sin embargo, ella había salido malparada con un brazo destrozado y a duras penas había logrado escapar…
- Me vengaré – dijo apretando sus puños con rabia. Juro, que aunque muera hoy, me vengaré… Akatsuki… Destruiré vuestra organización… reconstruiré Konoha… ¡Lo juro!
Sabía donde tenía que ir… Sabía que Orochimaru era la única persona en esos momentos que podía ayudarla a conseguir la fuerza necesaria para su venganza. Ningún otro pensamiento acertaba a rondar por su mente… Siempre había sido débil y por esa razón había muerto su familia… Tenía que encontrar a su hermano y volverse fuerte a cualquier precio. Sabía que Sasuke se encontraba allí. Sasuke… El amor de su infancia que les traicionó hacía ya tres años y al que seguía amando con toda su alma… A pesar de ello, ella y Naruto habían prometido traerle de vuelta… ¡Ella lo haría! Lo volvería a ver…
Sin embargo, sus piernas ya no le respondían. Su llama vital se apagaba poco a poco y sus ojos se cerraron paulatinamente. De pronto, antes de caer en la subconsciencia, sintió una cálida mano que le cedía sus fuerzas…
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próximo capi: Un joven extraño: La transformación de Sakura.








pobe saku







continualo pronto, tan solo es el capitulo 1 y ya estoy impacionte
por ql que sigue









espero que os guste!!!
le pase nada a saku!!!
espero la conti pronto 




